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martes, 9 de agosto de 2011

Programa de la Escuela del Ministerio Teocrático del año 2011 Semana 01 de Agosto


Lectura de la Biblia: Salmos 87 a 91
Núm. 1: Salmo 89:26-52
Núm. 2: Razones por las que son felices los siervos fieles de Jehová
Núm. 3: El Reino de Dios acabará con la guerra y la corrupción (rs pág. 303 párrs. 2-5)




(Salmos 87:encabezamiento-91:16)



De los hijos de Coré. Melodía, canción.

87 Su fundamento está en las santas montañas.  2 Jehová está más enamorado de las puertas de Sión que de todos los tabernáculos de Jacob.  3 Cosas gloriosas se están hablando acerca de ti, oh ciudad del Dios [verdadero]. Sélah.  4 Haré mención de Rahab y Babilonia como entre los que me conocen; aquí están Filistea y Tiro, junto con Cus: “Este es uno que nació allí”.  5 Y respecto de Sión se dirá: “Todos y cada uno nacieron en ella”. Y el Altísimo mismo la establecerá firmemente.  6 Jehová mismo declarará, al inscribir los pueblos: “Este es uno que nació allí”. Sélah.  7 También habrá cantores así como bailadores de danzas de corro: “Todos mis manantiales están en ti”.

Canción, melodía de los hijos de Coré. Al director sobre Mahalat para dar respuestas. Maskilde Hemán el ezrahíta.

88 Oh Jehová, el Dios de mi salvación, de día he clamado, por la noche [también] enfrente de ti.  2 Delante de ti llegará mi oración. Inclina tu oído a mi clamor rogativo.  3 Porque suficiente ha tenido mi alma de calamidades, y mi misma vida ha llegado a estar en contacto hasta con el Seol.  4 Se me ha contado entre los que van bajando al hoyo; he llegado a ser como un hombre físicamente capacitado sin fuerza,  5 puesto en libertad entre los muertos mismos, como los que han recibido muerte que yacen en la sepultura, de quienes ya no te has acordado, y que han sido cortados de tu propia mano [ayudadora].  6 Me has puesto en un hoyo de las profundidades más bajas, en lugares oscuros, en un abismo grande.  7 Sobre mí tu furia se ha arrojado, y con todas tus olas rompientes [me] has afligido. Sélah.  8 Has alejado de mí a mis conocidos; me has puesto como algo muy detestable a ellos. Me hallo restringido y no puedo salir.  9 Mi propio ojo ha languidecido a causa de mi aflicción. Te he invocado, oh Jehová, todo el día; a ti he extendido las palmas de mis manos. 10 Para los que están muertos, ¿harás una maravilla? ¿O se levantarán los mismísimos que están impotentes en la muerte, te elogiarán? Sélah. 11 ¿Se declarará tu bondad amorosa en la sepultura misma, tu fidelidad en [el lugar de] la destrucción? 12 ¿Se conocerá una maravilla tuya en la oscuridad misma, o tu justicia en la tierra del olvido? 13 Y sin embargo a ti, oh Jehová, yo mismo he clamado por ayuda, y de mañana mi propia oración sigue presentándose delante de ti. 14 ¿Por qué, oh Jehová, desechas mi alma? ¿Por qué mantienes tu rostro oculto de mí? 15 Estoy afligido y a punto de expirar desde la muchachez en adelante; a gran grado he soportado cosas aterradoras procedentes de ti. 16 Sobre mí han pasado los destellos de tu cólera ardiente; terrores procedentes de ti mismo me han reducido a silencio. 17 Me han cercado como aguas todo el día; me han rodeado todos a la misma vez. 18 Has alejado de mí a amigo y compañero; mis conocidos son un lugar oscuro.

Maskil. De Etán el ezrahíta.

89 Acerca de las expresiones de bondad amorosa de Jehová ciertamente cantaré aun hasta tiempo indefinido. Por generación tras generación daré a conocer tu fidelidad con mi boca.  2 Porque he dicho: “La bondad amorosa quedará edificada aun hasta tiempo indefinido; en cuanto a los cielos, mantienes tu fidelidad firmemente establecida en ellos”.  3 “He celebrado un pacto para con mi escogido; he jurado a David mi siervo:  4 ‘Aun hasta tiempo indefinido estableceré firmemente tu descendencia, y ciertamente edificaré tu trono hasta generación tras generación’.” Sélah.  5 Y los cielos elogiarán tu maravilloso acto, oh Jehová, sí, tu fidelidad en la congregación de los santos.  6 Porque, ¿quién en los cielos nublados puede ser comparado a Jehová? ¿Quién puede parecerse a Jehová entre los hijos de Dios?  7 A Dios ha de tenérsele respetuoso temor en medio del grupo íntimo de santos; él es grande e inspirador de temor sobre todos los que están a su alrededor.  8 Oh Jehová Dios de los ejércitos, ¿quién es vigoroso como tú, oh Jah? Y tu fidelidad está todo en derredor tuyo.  9 Tú estás gobernando sobre la hinchazón del mar; cuando levanta sus olas, tú mismo las calmas. 10 Tú mismo has aplastado a Rahab, aun como a alguien que ha sido muerto. Por el brazo de tu fuerza has esparcido a tus enemigos. 11 El cielo es tuyo, la tierra también es tuya; la tierra productiva y lo que la llena... tú mismo los has fundado. 12 El norte y el sur... tú mismo los creaste; Tabor y Hermón... en tu nombre claman gozosamente. 13 Un brazo con poderío es el tuyo, tu mano es fuerte, tu diestra es ensalzada. 14 Justicia y juicio son el lugar establecido de tu trono; bondad amorosa y apego a la verdad mismos se presentan delante de tu rostro. 15 Feliz es el pueblo que conoce el gozoso gritar. Oh Jehová, en la luz de tu rostro ellos siguen andando. 16 En tu nombre están gozosos todo el día, y en tu justicia son ensalzados. 17 Porque tú eres la hermosura de su fuerza; y por tu buena voluntad nuestro cuerno es ensalzado. 18 Porque nuestro escudo pertenece a Jehová, y nuestro rey pertenece al Santo de Israel. 19 En aquel tiempo hablaste en una visión a los que te son leales, y procediste a decir: “He colocado ayuda sobre un poderoso; he ensalzado a un escogido de entre el pueblo. 20 He hallado a David mi siervo —con mi aceite santo lo he ungido—, 21 con quien mi propia mano será firme, a quien mi propio brazo también fortalecerá. 22 Ningún enemigo le impondrá exacciones, ni lo afligirá ningún hijo de la injusticia. 23 Y de delante de él trituré a sus adversarios, y a los que lo odiaban intensamente seguí asestando golpes. 24 Y mi fidelidad y mi bondad amorosa están con él, y en mi nombre su cuerno es ensalzado. 25 Y sobre el mar he puesto su mano y sobre los ríos su diestra. 26 Él mismo clama a mí: ‘Tú eres mi Padre, mi Dios y la Roca de mi salvación’. 27 También, yo mismo lo pondré como primogénito, el altísimo de los reyes de la tierra. 28 Hasta tiempo indefinido conservaré mi bondad amorosa para con él, y mi pacto le será fiel. 29 Y ciertamente estableceré su descendencia para siempre y su trono como los días del cielo. 30 Si sus hijos dejan mi ley y no andan en mis decisiones judiciales, 31 si profanan mis propios estatutos y no guardan mis propios mandamientos, 32 entonces tendré que dirigir mi atención a su transgresión aun con una vara, y a su error aun con golpes. 33 Pero mi bondad amorosa no la descontinuaré de él, ni resultaré falso en cuanto a mi fidelidad. 34 No profanaré mi pacto, y la expresión procedente de mis labios no cambiaré. 35 Una vez he jurado en mi santidad, a David ciertamente no diré mentiras. 36 Su descendencia misma resultará ser aun hasta tiempo indefinido, y su trono como el sol enfrente de mí. 37 Como la luna será firmemente establecido por tiempo indefinido, y [como] testigo fiel en los cielos nublados”. Sélah. 38 Pero tú... tú has desechado, y sigues menospreciando; te has enfurecido para con tu ungido. 39 Has rechazado con desdén el pacto de tu siervo; has profanado su diadema hasta la mismísima tierra. 40 Has derribado todos sus apriscos de piedra; has convertido en ruina sus fortificaciones. 41 Todos los que han ido pasando por el camino lo han saqueado; ha llegado a ser oprobio a sus vecinos. 42 Has ensalzado la diestra de sus adversarios; has hecho que todos sus enemigos se regocijen. 43 Lo que es más, vuelves a tratar su espada como a opositor, y has hecho que no gane terreno en la batalla. 44 [Lo] has hecho cesar de su lustre, y su trono has arrojado a la mismísima tierra. 45 Has acortado los días de su juventud; lo has envuelto en ignominia. Sélah. 46 ¿Hasta cuándo, oh Jehová, te mantendrás oculto? ¿Por todo tiempo? ¿Seguirá ardiendo tu furia justamente como un fuego? 47 Acuérdate de cuál es la duración de mi vida. ¿Acaso es totalmente en vano el que hayas creado a todos los hijos de los hombres? 48 ¿Qué hombre físicamente capacitado hay vivo que no haya de ver la muerte? ¿Puede proveer a su alma escape de la mano del Seol? Sélah. 49 ¿Dónde están tus anteriores actos de bondad amorosa, oh Jehová, acerca de los cuales juraste a David en tu fidelidad? 50 Acuérdate, oh Jehová, del oprobio sobre tus siervos, de que llevo en mi seno [el oprobio de] todos los muchos pueblos, 51 de cómo tus enemigos han vituperado, oh Jehová, de cómo han vituperado las huellas de tu ungido. 52 Bendito sea Jehová hasta tiempo indefinido. Amén y Amén.

Oración de Moisés, hombre del Dios [verdadero].

90 Oh Jehová, tú mismo has resultado ser una verdadera morada para nosotros durante generación tras generación.  2 Antes que nacieran las montañas mismas, o tú procedieras a producir como con dolores de parto la tierra y el terreno productivo, aun de tiempo indefinido a tiempo indefinido tú eres Dios.  3 Tú haces que el hombre mortal vuelva a la materia triturada, y dices: “Vuélvanse, hijos de los hombres”.  4 Porque mil años son a tus ojos solo como el día de ayer cuando ha pasado, y como una vigilia durante la noche.  5 Los has llevado arrollando; ellos llegan a ser un simple sueño; a la mañana [son] justamente como la hierba verde que cambia.  6 Por la mañana produce flores y tiene que cambiar; al atardecer se marchita y ciertamente se seca.  7 Porque nos hemos acabado en tu cólera, y por tu furia hemos sido perturbados.  8 Has colocado nuestros errores precisamente enfrente de ti; nuestras cosas escondidas, delante de tu rostro brillante.  9 Porque todos nuestros días han llegado a su declinación en tu furor; hemos terminado nuestros años lo mismo que un susurro. 10 En sí mismos los días de nuestros años son setenta años; y si debido a poderío especial son ochenta años, sin embargo su insistencia está en penoso afán y cosas perjudiciales; porque tiene que pasar rápidamente, y volamos. 11 ¿Quién hay que conozca la fuerza de tu cólera, y tu furor conforme al temor de ti? 12 Muéstra[nos] precisamente cómo contar nuestros días de tal manera que hagamos entrar un corazón de sabiduría. 13 ¡De veras vuélvete, oh Jehová! ¿Hasta cuándo será?, y siente pesar respecto a tus siervos. 14 Satisfácenos a la mañana con tu bondad amorosa, para que clamemos gozosamente y nos regocijemos durante todos nuestros días. 15 Haznos regocijar con correspondencia a los días en que nos has afligido, los años en que hemos visto calamidad. 16 Aparezca tu actividad a tus propios siervos, y tu esplendor sobre sus hijos. 17 Y resulte estar sobre nosotros la agradabilidad de Jehová nuestro Dios, y de veras establece firmemente sobre nosotros la obra de nuestras manos. Sí, la obra de nuestras manos, de veras establécela firmemente.

91 Cualquiera que more en el lugar secreto del Altísimo se conseguirá alojamiento bajo la mismísima sombra del Todopoderoso.  2 Ciertamente diré a Jehová: “[Tú eres] mi refugio y mi plaza fuerte, mi Dios, en quien de veras confiaré”.  3 Porque él mismo te librará de la trampa del pajarero, de la peste que causa adversidades.  4 Con sus plumas remeras obstruirá el acceso a ti, y debajo de sus alas te refugiarás. Su apego a la verdad será un escudo grande y baluarte.  5 No tendrás miedo de nada pavoroso de noche, ni de la flecha que vuela de día,  6 ni de la peste que anda en las tinieblas, ni de la destrucción que despoja violentamente al mediodía.  7 Mil caerán a tu lado mismo, y diez mil a tu diestra; a ti no se te acercará.  8 Solo con tus ojos seguirás mirando, y verás la retribución misma de los inicuos.  9 Porque tú [dijiste]: “Jehová es mi refugio”, has hecho al Altísimo mismo tu morada; 10 no te acaecerá ninguna calamidad, y ni siquiera una plaga se acercará a tu tienda. 11 Porque él dará a sus propios ángeles un mandato acerca de ti, para que te guarden en todos tus caminos. 12 Sobre sus manos te llevarán, para que no des con tu pie contra piedra alguna. 13 Sobre el león joven y la cobra pisarás; hollarás al leoncillo crinado y a la culebra grande. 14 Porque en mí él ha puesto su cariño, yo también le proveeré escape. Lo protegeré porque ha llegado a conocer mi nombre. 15 Él me invocará, y yo le responderé. Estaré con él en la angustia. Lo libraré y lo glorificaré. 16 Con largura de días lo satisfaré, y le haré ver la salvación por mí.




Núm. 1: (Salmo 89:26-52)

 

26 Él mismo clama a mí: ‘Tú eres mi Padre, mi Dios y la Roca de mi salvación’. 27 También, yo mismo lo pondré como primogénito, el altísimo de los reyes de la tierra. 28 Hasta tiempo indefinido conservaré mi bondad amorosa para con él, y mi pacto le será fiel. 29 Y ciertamente estableceré su descendencia para siempre y su trono como los días del cielo. 30 Si sus hijos dejan mi ley y no andan en mis decisiones judiciales, 31 si profanan mis propios estatutos y no guardan mis propios mandamientos, 32 entonces tendré que dirigir mi atención a su transgresión aun con una vara, y a su error aun con golpes. 33 Pero mi bondad amorosa no la descontinuaré de él, ni resultaré falso en cuanto a mi fidelidad. 34 No profanaré mi pacto, y la expresión procedente de mis labios no cambiaré. 35 Una vez he jurado en mi santidad, a David ciertamente no diré mentiras. 36 Su descendencia misma resultará ser aun hasta tiempo indefinido, y su trono como el sol enfrente de mí. 37 Como la luna será firmemente establecido por tiempo indefinido, y [como] testigo fiel en los cielos nublados”. Sélah. 38 Pero tú... tú has desechado, y sigues menospreciando; te has enfurecido para con tu ungido. 39 Has rechazado con desdén el pacto de tu siervo; has profanado su diadema hasta la mismísima tierra. 40 Has derribado todos sus apriscos de piedra; has convertido en ruina sus fortificaciones. 41 Todos los que han ido pasando por el camino lo han saqueado; ha llegado a ser oprobio a sus vecinos. 42 Has ensalzado la diestra de sus adversarios; has hecho que todos sus enemigos se regocijen. 43 Lo que es más, vuelves a tratar su espada como a opositor, y has hecho que no gane terreno en la batalla. 44 [Lo] has hecho cesar de su lustre, y su trono has arrojado a la mismísima tierra. 45 Has acortado los días de su juventud; lo has envuelto en ignominia. Sélah. 46 ¿Hasta cuándo, oh Jehová, te mantendrás oculto? ¿Por todo tiempo? ¿Seguirá ardiendo tu furia justamente como un fuego? 47 Acuérdate de cuál es la duración de mi vida. ¿Acaso es totalmente en vano el que hayas creado a todos los hijos de los hombres? 48 ¿Qué hombre físicamente capacitado hay vivo que no haya de ver la muerte? ¿Puede proveer a su alma escape de la mano del Seol? Sélah. 49 ¿Dónde están tus anteriores actos de bondad amorosa, oh Jehová, acerca de los cuales juraste a David en tu fidelidad? 50 Acuérdate, oh Jehová, del oprobio sobre tus siervos, de que llevo en mi seno [el oprobio de] todos los muchos pueblos, 51 de cómo tus enemigos han vituperado, oh Jehová, de cómo han vituperado las huellas de tu ungido. 52 Bendito sea Jehová hasta tiempo indefinido. Amén y Amén.
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Núm. 2: Razones por las que son felices los siervos fieles de Jehová



*** w94 1/10 p.10-15  Los siervos de Dios, un pueblo organizado y feliz ***

Organizados y felices

12 Aunque Jehová es un trabajador prodigioso y un sublime organizador, no es frío, rígido ni mecánico. Al contrario, es una Persona muy amorosa y feliz que se interesa en nuestra felicidad. “Él se interesa por ustedes”, dice 1 Pedro 5:7. Su interés por sus siervos y su deseo de que sean felices se ve en lo que ha hecho por los seres humanos. Por ejemplo, cuando creó a la pareja perfecta, la colocó en un paraíso de placer. (Génesis 1:26-31; 2:8, 9.) Les dio todo lo que necesitaban para ser sumamente felices. Sin embargo, ellos lo perdieron todo cuando se rebelaron. Como consecuencia de su pecado, heredamos la imperfección y la muerte. (Romanos 3:23; 5:12.)
13 Aunque en la actualidad somos imperfectos, los seres humanos aún podemos encontrar felicidad en lo que Dios ha hecho. Hay muchas cosas que causan placer: las imponentes montañas; los hermosos lagos, ríos, océanos y litorales; el sinfín de flores y plantas multicolores; la abundancia de alimentos sabrosos; las espectaculares puestas de sol, de las que nunca nos cansamos; los cielos estrellados, que nos deleitan de noche; la inmensa variedad de animales, con sus encantadoras crías juguetonas; la música que nos inspira; el trabajo interesante y útil; los buenos amigos. Es evidente que el organizador de estas creaciones es una persona feliz a quien le gusta hacer dichosos a los demás.
14 Por lo tanto, a Jehová no le basta con que haya organización y eficiencia. También desea que sus siervos sean felices como él. No quiere que organicen las cosas fanáticamente a costa de su felicidad. Al igual que Dios, sus siervos tienen que equilibrar su aptitud para organizar con la felicidad, pues donde está el poderoso espíritu santo de Dios, hay gozo. Gálatas 5:22 muestra que el segundo fruto del espíritu santo de Dios que ayuda a su pueblo es el “gozo”.

*** w95 15/5 p.15-20***  Verdadera felicidad al servir a Jehová
La base para la verdadera felicidad

2 Para muchas personas la felicidad gira en torno a la buena salud, las posesiones materiales y la compañía agradable. Sin embargo, hay quienes tienen todo eso, pero no son felices. La Biblia suministra a los hombres y las mujeres que están dedicados a Jehová Dios un concepto de la felicidad que difiere bastante del punto de vista general.


5 La fuente de la verdadera felicidad no se halla en las riquezas materiales. El sabio rey Salomón dijo: “La bendición de Jehová... eso es lo que enriquece, y él no añade dolor con ella”. (Proverbios 10:22.) Para las criaturas que reconocen la soberanía universal de Jehová, la felicidad está inseparablemente relacionada con la bendición de Dios. La persona dedicada que tiene y siente la bendición de Jehová es verdaderamente feliz. Desde el punto de vista bíblico, la felicidad implica una sensación de contentamiento, satisfacción y logro al servir a Jehová.
6 La verdadera felicidad depende de tener una buena relación con Jehová. Se basa en el amor a Dios y en la fidelidad a él. Los siervos dedicados de Jehová concuerdan de todo corazón con estas palabras de Pablo: “Ninguno de nosotros, de hecho, vive con respecto a sí mismo únicamente [...] Vivimos para Jehová [...] Pertenecemos a Jehová”. (Romanos 14:7, 8.) Por lo tanto, no podemos alcanzar la felicidad verdadera si desobedecemos a Jehová y no nos sometemos con gozo a su voluntad. Jesús dijo: “¡Felices son los que oyen la palabra de Dios y la guardan!”. (Lucas 11:28.)

Factores variables que contribuyen a la felicidad

7 Los factores mencionados que contribuyen a la felicidad pudieran calificarse de “básicos”, o “constantes”, porque son válidos para los siervos de Jehová en todo momento. Además, existen los que pudieran llamarse variables, factores que pudieran ser fuente de felicidad en un tiempo, pero ser causa de poca o ninguna felicidad en otro tiempo. En épocas patriarcales y precristianas se consideraba que el casarse y tener hijos eran indispensables para la felicidad. Esto se refleja en la intensa súplica de Raquel a Jacob: “Dame hijos, o si no seré mujer muerta”. (Génesis 30:1.) Tal actitud respecto a tener hijos estaba en conformidad con el propósito de Jehová en aquellos tiempos. (Génesis 13:14-16; 22:17.)

*** w83 15/8 p 12-17 *** ¡Felices, aunque perseguidos!

2 ¿Cómo pudieron aquellos cristianos primitivos aguantar aquella brutal persecución? En realidad, ¿cómo se les ha hecho posible a testigos de Jehová del pasado y del presente estar gozosos mientras han experimentado hostigamiento o daño que se les ha infligido deliberadamente con miras a acabar con la fe y creencia religiosa de ellos? (2 Tesalonicenses 1:3-5). Sí, Jesucristo realmente dijo: “Felices son los que han sido perseguidos por causa de la justicia, puesto que a ellos pertenece el reino de los cielos” (Mateo 5:10). Sin embargo, para ser felices aunque se les persiga, los testigos de Jehová tienen que saber lo siguiente: 1) el propósito del Diablo al causarles persecución; 2) la razón por la cual Jehová permite esa tribulación; 3) por qué los siervos de Dios pueden ser felices aunque se les persiga; 4) lo que uno puede hacer para prepararse para la persecución; y 5) cómo se puede afrontar la persecución con aguante.

Por qué sentirnos felices aunque se nos persiga
14 Jesucristo citó específicamente la esperanza del Reino cuando dijo: “Bienaventurados los perseguidos por motivos de justicia, porque de ellos es el reino de los cielos” (Mateo 5:10, Nuevo Testamento, de J. M. González Ruiz). Sí, el estar asociados con Cristo en el Reino celestial es el premio maravilloso que aguarda a los seguidores ungidos de Jesús que aguantan fielmente la persecución (Lucas 12:32; Revelación 2:10; 14:1; 20:6). Y para los testigos fieles de Jehová que tienen esperanzas terrestres, hay la magnífica perspectiva de vida eterna en una Tierra paradisíaca (Lucas 23:43; Juan 10:16; 17:3; Revelación 7:9, 10, 14). De seguro, pues, podemos sentirnos felices aunque se nos persiga si tenemos presente la esperanza del Reino. (Romanos 12:12.)
15 La soberanía universal de Jehová está enlazada inseparablemente con el Reino, pues por medio de éste él santificará Su santo nombre. Como testigos fieles de Jehová y proclamadores del Reino, estamos apoyando Su soberanía y así tenemos más razón para sentirnos felices aun en medio de tribulaciones (Isaías 43:10-12; Mateo 6:9, 10). De modo que, con la ayuda divina, mantengamos integridad a Dios y demostremos así que el Diablo es un mentiroso que no puede sostener su afirmación de que ningún humano permanecería fiel a Jehová cuando se le sometiera a prueba (Job 27:5). ¡Qué feliz puede sentirse cualquier cristiano perseguido cuando sostiene el lado de Jehová en la gran cuestión! (Compare con Hechos 4:24.)
16 Una conciencia limpia también contribuye a la felicidad de los proclamadores del Reino que, aunque perseguidos, son leales. Aunque es probable que alguien que alegue ser cristiano experimente vergüenza y angustia mental si sufre por algún delito, el que sufre por causa de la justicia como fiel testigo de Jehová y seguidor de Jesucristo tiene derecho a sentirse gozoso. Así, los apóstoles de Jesús, aun después de haber sido azotados, “se fueron de delante del Sanedrín, regocijándose porque se les había considerado dignos de sufrir deshonra a favor [del] nombre [de Cristo]” (Hechos 5:40, 41). De modo parecido, después de ser golpeados y encarcelados en Filipos, Pablo y Silas no se malhumoraron ni sintieron que les doliera la conciencia, como si hubieran hecho algo incorrecto. En vez de eso, como a la medianoche “estaban orando y alabando a Dios con canción” (Hechos 16:22-25). Por lo tanto, aunque un testigo de Jehová nunca debe comportarse de tal modo que tenga que ser castigado por ser culpable de asesinato, robo, alguna fechoría o algún entrometimiento, posiblemente con remordimientos de conciencia, puede ser feliz si sufre por causa de la justicia. (1 Pedro 2:11, 12; 3:13, 14; 4:15, 16.)
17 El agradar a Jehová y glorificarlo contribuirá especialmente a nuestra felicidad cuando se nos persiga como apoyadores del Reino. Hasta cuando se nos somete a coacción extrema, ‘el que andemos de modo que agrademos a Dios’ es vital a fin de que continuemos gozosos como siervos de Jehová (1 Tesalonicenses 4:1). Además, al sufrir como cristianos, debemos “confesar ese nombre para la honra de Dios”. ¡Piense en ello! Además de agradar a Jehová cuando aguantamos fielmente la persecución, ‘seguimos glorificando a Dios’ (1 Pedro 4:16, The New English Bible; Traducción del Nuevo Mundo). ¡Qué incentivo gozoso tenemos para aguantar valerosamente la persecución!

Núm. 3: El Reino de Dios acabará con la guerra y la corrupción (rs pág. 303 párrs. 2-5)



*** rs pág. 303 párrs. 2-5 Reino ***
 
Librar a la humanidad de toda amenaza de guerra


Sal. 46:8, 9: “Vengan, contemplen las actividades de Jehová, cómo ha establecido acontecimientos pasmosos en la tierra. Está haciendo cesar las guerras hasta la extremidad de la tierra.”
Isa. 2:4: “Tendrán que batir sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en podaderas. No alzará espada nación contra nación, ni aprenderán más la guerra.”


Quitar de la Tierra a los gobernantes corruptos y la opresión


Sal. 110:5: “Jehová mismo a tu diestra ciertamente hará pedazos a reyes en el día de su cólera.”
Sal. 72:12-14: “Él [el Rey Mesiánico de Jehová] librará al pobre que clama por auxilio, también al afligido y a cualquiera que no tiene ayudador. Le tendrá lástima al de condición humilde y al pobre, y las almas de los pobres salvará. De la opresión y de la violencia les redimirá el alma, y la sangre de ellos será preciosa a sus ojos.”

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