Google Website Translator Gadget

English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German documental Spain cartas de presentación Italian xo Dutch películas un link Russian templates google Portuguese foro de coches Japanese catálogos de Korean entrevistas a Arabic Chinese Simplified

Buscar este blog

Traductor

martes, 13 de diciembre de 2011

Programa de la Escuela del Ministerio Teocrático del año 2011 Semana 12 de Diciembre

Lectura de la Biblia:  Isaías 6 a 10

Núm. 1: Isaías 6:1-13

Núm. 2: ¿Por qué permite Dios que pase tanto tiempo antes de destruir a los inicuos? (rs pág. 427 párrs. 1-3)

Núm. 3: Por qué el amor nunca falla (1 Cor. 13:8; 1 Juan 4:8)

 

(Isaías 6:1-10:34)

Isaías 6

6 En el año que murió el rey Uzías, yo, sin embargo, conseguí ver a Jehová, sentado en un trono excelso y elevado, y sus faldas llenaban el templo. 2 Había serafines de pie por encima de él. Cada uno tenía seis alas. Con dos se cubría el rostro, y con dos se cubría los pies, y con dos volaba de acá para allá. 3 Y este clamó a aquel y dijo: "Santo, santo, santo es Jehová de los ejércitos. La plenitud de toda la tierra es su gloria". 4 Y los quicios de los umbrales empezaron a retemblar a la voz del que clamó, y la casa misma gradualmente se llenó de humo. 5 Y procedí a decir: "¡Ay de mí! ¡Pues puedo darme como reducido a silencio, porque hombre inmundo de labios soy, y en medio de un pueblo inmundo de labios moro; pues mis ojos han visto al mismo Rey, Jehová de los ejércitos!". 6 Ante eso, uno de los serafines voló a donde mí, y en su mano había una brasa relumbrante que él había tomado con tenazas del altar. 7 Y él procedió a tocarme la boca y a decir: "¡Mira! Esto ha tocado tus labios, y tu error se ha ido y tu pecado mismo queda expiado". 8 Y empecé a oír la voz de Jehová que decía: "¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?". Y yo procedí a decir: "¡Aquí estoy yo! Envíame a mí". 9 Y él pasó a decir: "Ve, y tienes que decir a este pueblo: 'Oigan vez tras vez, pero no entiendan; y vean vez tras vez, pero no consigan conocimiento'. 10 Haz el corazón de este pueblo indispuesto a recibir, y haz sus mismísimos oídos indispuestos a responder, y pégales los mismísimos ojos, para que no vean con los ojos y no oigan con los oídos, y para que su propio corazón no entienda, y para que realmente no se vuelvan y consigan curación para sí". 11 Ante esto, dije: "¿Hasta cuándo, oh Jehová?". Entonces él dijo: "Hasta que las ciudades realmente caigan estrepitosamente en ruinas, para estar sin habitante, y las casas estén sin hombre terrestre, y el suelo mismo sea arruinado hasta ser una desolación; 12 y Jehová realmente aleje a los hombres terrestres, y la condición desértica de veras llegue a ser muy extensa en medio de la tierra. 13 Y todavía habrá en ella un décimo, y de nuevo tiene que llegar a ser algo para quemazón, como un árbol grande y como un árbol macizo en los cuales, cuando hay tala [de ellos], hay tocón; una descendencia santa será el tocón de él".

 

Isaías 7

7 Ahora bien, aconteció en los días de Acaz el hijo de Jotán el hijo de Uzías, el rey de Judá, que Rezín el rey de Siria —y Péqah el hijo de Remalías, el rey de Israel— subió a Jerusalén para hacer guerra contra ella, y él no pudo hacer guerra contra ella. 2 Y a la casa de David se dio un informe que dijo: "Siria se ha apoyado en Efraín". Y se puso tembloroso el corazón de él y el corazón de su pueblo, como el temblor de los árboles del bosque a causa de un viento. 3 Y Jehová procedió a decir a Isaías: "Sal, por favor, al encuentro de Acaz, tú y Sear-jasub tu hijo, al extremo del conducto del estanque superior junto a la calzada del campo del lavandero. 4 Y tienes que decirle: 'Cuídate y manténte sosegado. No tengas miedo, y no dejes que tu corazón mismo sea tímido a causa de las dos colas de estos leños humeantes, a causa de la ardiente cólera de Rezín y Siria y el hijo de Remalías, 5 por la razón de que Siria, [con] Efraín y el hijo de Remalías, ha aconsejado lo que es malo contra ti, diciendo: 6 "Subamos contra Judá y desgarrémoslo y por irrupciones tomémoslo para nosotros; y hagamos reinar dentro de él a otro rey, al hijo de Tabeel". 7 "'Esto es lo que ha dicho el Señor Soberano Jehová: "No subsistirá, ni tendrá lugar. 8 Porque la cabeza de Siria es Damasco, y la cabeza de Damasco es Rezín; y en el transcurso de solo sesenta y cinco años Efraín será hecho añicos, de modo que no sea pueblo. 9 Y la cabeza de Efraín es Samaria, y la cabeza de Samaria es el hijo de Remalías. A no ser que ustedes tengan fe, no serán en tal caso de larga duración"'". 10 Y Jehová siguió hablándole más a Acaz, y dijo: 11 "Pide para ti una señal de Jehová tu Dios, haciéndola tan profunda como el Seol o haciéndola alta como las regiones de arriba". 12 Pero Acaz dijo: "No pediré, ni someteré a Jehová a prueba". 13 Y él procedió a decir: "Escuchen, por favor, oh casa de David. ¿Les es cosa tan pequeña cansar a los hombres, que también hayan de cansar a mi Dios? 14 Por lo tanto, Jehová mismo les dará una señal: ¡Miren! La doncella misma realmente quedará encinta, y va a dar a luz un hijo, y ciertamente le pondrá por nombre Emmanuel. 15 Mantequilla y miel comerá él para cuando sepa rechazar lo malo y escoger lo bueno. 16 Porque antes que el muchacho sepa rechazar lo malo y escoger lo bueno, el suelo de aquellos dos reyes que te hacen sentir pavor morboso será dejado enteramente. 17 Jehová traerá contra ti y contra tu pueblo y contra la casa de tu padre días como los cuales no han venido unos desde el día en que Efraín se apartó de estar al lado de Judá, a saber, al rey de Asiria. 18 "Y en aquel día tiene que ocurrir que Jehová silbará a las moscas que están a la extremidad de los canales del Nilo de Egipto y a las abejas que están en la tierra de Asiria, 19 y ciertamente vendrán y se asentarán, todas ellas, sobre los valles torrenciales escarpados y sobre las hendiduras de los peñascos y sobre todos los matorrales de espinas y sobre todos los abrevaderos. 20 "En aquel día, por medio de una navaja alquilada en la región del Río, aun por medio del rey de Asiria, Jehová afeitará la cabeza y el pelo de los pies, y ella barrerá hasta la barba misma. 21 "Y en aquel día tiene que ocurrir que un individuo conservará vivas una ternera de la vacada y dos ovejas. 22 Y tiene que ocurrir que, debido a la abundancia de la producción de leche, él comerá mantequilla; porque mantequilla y miel será lo que comerán todos los que queden en medio del país. 23 "Y en aquel día tiene que ocurrir que todo lugar donde antes hubiera habido mil vides, que valieran mil piezas de plata, llegará a ser... para las zarzas y para las malas hierbas llegará a ser. 24 Con flechas y el arco él irá allá, porque todo el país llegará a ser meras zarzas y malas hierbas. 25 Y todas las montañas que se limpiaban con azadón de todas las plantas molestas... no irás allá por temor de las zarzas y las malas hierbas; y ciertamente llegará a ser un lugar donde soltar los toros, y terreno de holladura para las ovejas".

 

Isaías 8

8 Y Jehová procedió a decirme: "Toma para ti una tabla grande y escribe sobre ella con estilo de hombre mortal: 'Maher-salal-has-baz'. 2 Y déjeseme tener atestación para mí mismo por testigos fieles, Urías el sacerdote y Zacarías el hijo de Jeberekías". 3 Entonces me acerqué a la profetisa, y ella quedó encinta, y con el tiempo dio a luz un hijo. Jehová ahora me dijo: "Ponle por nombre Maher-salal-has-baz, 4 porque antes que el muchacho sepa clamar: '¡Padre mío!', y: '¡Madre mía!', uno se llevará los recursos de Damasco y el despojo de Samaria delante del rey de Asiria". 5 Y Jehová procedió a hablarme de nuevo, y dijo: 6 "Por la razón de que este pueblo ha rechazado las aguas del Siloé, que están yendo apaciblemente, y hay alborozo a causa de Rezín y el hijo de Remalías; 7 aun por eso, ¡mira!, Jehová está haciendo subir contra ellos las aguas poderosas y caudalosas del Río, al rey de Asiria y toda su gloria. Y él ciertamente subirá por encima de todos sus cauces e irá por encima de todas sus riberas 8 y avanzará a través de Judá. Realmente inundará y pasará por encima. Hasta el cuello llegará. ¡Y la extensión de sus alas tendrá que efectuarse para llenar la anchura de tu tierra, oh Emmanuel!". 9 ¡Sean dañinos, oh pueblos, y sean hechos añicos; y presten oído, todos ustedes los que están en partes distantes de la tierra! ¡Cíñanse, y sean hechos añicos! ¡Cíñanse, y sean hechos añicos! 10 ¡Planeen un proyecto, y será desbaratado! ¡Hablen cualquier palabra, y no subsistirá, porque Dios está con nosotros! 11 Porque esto es lo que Jehová me ha dicho con fuerza de la mano, para desviarme de andar en el camino de este pueblo, al decir: 12 "Ustedes no deben decir: '¡Conspiración!' respecto a todo aquello de lo cual este pueblo sigue diciendo: '¡Conspiración!', y no deben temer el objeto de su temor, ni deben temblar ante él. 13 Jehová de los ejércitos... es a él a Quien ustedes deben tratar como santo, y él debe ser el objeto de su temor, y él debe ser Quien los haga temblar". 14 Y él tiene que llegar a ser como lugar sagrado; pero como piedra contra la cual dar y como roca sobre la cual tropezar para ambas casas de Israel, como trampa y como lazo para los habitantes de Jerusalén. 15 Y muchos entre ellos de seguro tropezarán y caerán y serán quebrados, y serán cogidos en lazo y atrapados. 16 ¡Envuelve la atestación, pon un sello alrededor de la ley entre mis discípulos! 17 Y ciertamente me mantendré en expectación de Jehová, que oculta su rostro de la casa de Jacob, y en él ciertamente esperaré. 18 ¡Miren! Yo y los hijos que Jehová me ha dado somos como señales y como milagros en Israel de parte de Jehová de los ejércitos, que está residiendo en el monte Sión. 19 Y en caso de que les digan: "Recurran a los médium espiritistas o a los que tienen espíritu de predicción, que están chirriando y profiriendo expresiones en voz baja", ¿no es a su Dios a quien debe recurrir cualquier pueblo? ¿[Debe recurrirse] a personas muertas en pro de personas vivas? 20 ¡A la ley y a la atestación! De seguro ellos seguirán diciendo lo que es conforme a esta declaración que no tendrá luz del alba. 21 Y cada uno ciertamente pasará por la tierra duramente oprimido y hambriento; y tiene que suceder que, por estar hambriento y por haberse indignado, realmente invocará el mal contra su rey y contra su Dios, y ciertamente mirará con avidez hacia arriba. 22 Y mirará hacia la tierra, y, ¡he aquí!, angustia y oscuridad, lobreguez, tiempos difíciles y tenebrosidad, sin ningún resplandor.

 

Isaías 9

9 Sin embargo, la lobreguez no será como cuando la tierra tuvo premura, como en el tiempo anterior cuando uno trató con desprecio a la tierra de Zabulón y a la tierra de Neftalí y cuando en el tiempo posterior uno hizo que se [le] honrara... el camino junto al mar, en la región del Jordán, Galilea de las naciones. 2 El pueblo que andaba en la oscuridad ha visto una gran luz. En cuanto a los que moran en la tierra de sombra profunda, la luz misma ha brillado sobre ellos. 3 Has hecho populosa la nación; para ella has hecho grande el regocijo. Se han regocijado delante de ti como con el regocijo del tiempo de la siega, como los que se regocijan al dividir el despojo. 4 Porque el yugo de su carga y la vara sobre sus hombros, el bastón del que los obligaba a trabajar, los has hecho añicos como en el día de Madián. 5 Porque toda bota del que pisoteaba con estremecimientos y el manto revolcado en sangre hasta han llegado a ser para quemazón, como alimento para el fuego. 6 Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado; y el regir principesco vendrá a estar sobre su hombro. Y por nombre se le llamará Maravilloso Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz. 7 De la abundancia del regir principesco y de la paz no habrá fin, sobre el trono de David y sobre su reino a fin de establecerlo firmemente y sustentarlo por medio del derecho y por medio de la justicia, desde ahora en adelante y hasta tiempo indefinido. El mismísimo celo de Jehová de los ejércitos hará esto. 8 Hubo una palabra que Jehová envió contra Jacob, y esta cayó sobre Israel. 9 Y el pueblo ciertamente [lo] sabrá, aun todos ellos, Efraín y el habitante de Samaria, a causa de [la] altivez [de ellos] y a causa de [la] insolencia de corazón [de ellos], al decir: 10 "Ladrillos son lo que ha caído, pero con piedras labradas edificaremos. Sicómoros son lo que ha sido cortado, pero con cedros haremos el reemplazo". 11 Y Jehová colocará a los adversarios de Rezín en alto contra él, y a los enemigos de aquel los aguijoneará: 12 a Siria del este y a los filisteos de la zaga, y se comerán a Israel con boca abierta. En vista de todo esto, la cólera de él no se ha vuelto atrás, sino que su mano todavía está extendida. 13 Y el pueblo mismo no se ha vuelto a Aquel que lo golpea, y a Jehová de los ejércitos no han buscado. 14 Y Jehová cortará de Israel cabeza y cola, tallo y junco, en un solo día. 15 El de edad y altamente respetado es la cabeza, y el profeta que da instrucción falsa es la cola. 16 Y los que van guiando a este pueblo resultan ser los que hacen que anden errantes; y los de ellos que están siendo guiados, los que se están confundiendo. 17 Por eso Jehová no se regocijará siquiera a causa de sus jóvenes, y de sus huérfanos de padre y de sus viudas no tendrá misericordia; porque todos ellos son apóstatas y malhechores, y toda boca está hablando insensatez. En vista de todo esto, la cólera de él no se ha vuelto atrás, sino que su mano todavía está extendida. 18 Porque la iniquidad ha llegado a arder justamente como un fuego; zarzas y malas hierbas comerá. Y se encenderá en los matorrales del bosque, y serán llevados en alto como remolinos de humo. 19 En el furor de Jehová de los ejércitos se ha encendido la tierra, y el pueblo llegará a ser como alimento para el fuego. Nadie mostrará compasión siquiera a su hermano. 20 Y uno cortará a la derecha y ciertamente tendrá hambre; y uno comerá a la izquierda, y ciertamente no estarán satisfechos. Comerán cada cual la carne de su propio brazo, 21 Manasés a Efraín, y Efraín a Manasés. Juntos estarán contra Judá. En vista de todo esto, la cólera de él no se ha vuelto atrás, sino que su mano todavía está extendida.

 

Isaías 10

10 ¡Ay de los que están decretando disposiciones reglamentarias dañinas y de los que, escribiendo constantemente, han puesto por escrito puro penoso afán, 2 para rechazar de una causa judicial a los de condición humilde, y para arrebatar de los afligidos de mi pueblo la justicia, para que las viudas lleguen a ser su despojo, y para que puedan saquear aun a los huérfanos de padre! 3 ¿Y qué harán ustedes ante el día de dárseles atención y ante la ruina, cuando venga de lejos? ¿Hacia quién huirán por auxilio, y dónde dejarán su gloria, 4 a no ser que uno tenga que inclinarse bajo los prisioneros y que la gente siga cayendo debajo de los que han sido muertos? En vista de todo esto, la cólera de él no se ha vuelto atrás, sino que su mano todavía está extendida. 5 "¡Ajá, el asirio, la vara para mi cólera, y el palo que está en la mano de ellos para mi denunciación! 6 Contra una nación apóstata lo enviaré, y contra el pueblo de mi furor le daré una orden, para que tome mucho despojo y para que tome mucho en saqueo y para que haga de él un lugar de holladura como el barro de las calles. 7 Aunque él no sea así, se sentirá inclinado; aunque su corazón no sea así, él tramará, porque el aniquilar está en su corazón, y el cortar no pocas naciones. 8 Porque él dirá: '¿No son mis príncipes al mismo tiempo reyes? 9 ¿No es Calnó justamente como Carquemis? ¿No es Hamat justamente como Arpad? ¿No es Samaria justamente como Damasco? 10 Cuando quiera que mi mano haya alcanzado los reinos del dios que nada vale, cuyas imágenes esculpidas son más que las [que están] en Jerusalén y en Samaria, 11 ¿no será que tal como habré hecho a Samaria y a sus dioses que nada valen, aun así haré a Jerusalén y a sus ídolos?'. 12 "Y tiene que suceder que cuando Jehová termine toda su obra en el monte Sión y en Jerusalén, me encargaré de la rendición de cuentas por el fruto de la insolencia del corazón del rey de Asiria y por el engreimiento de su altanería de ojos. 13 Porque él ha dicho: 'Con el poder de mi mano ciertamente actuaré, y con mi sabiduría, porque sí tengo entendimiento; y quitaré los límites de los pueblos, y ciertamente saquearé sus cosas almacenadas, y rebajaré a sus habitantes justamente como un poderoso. 14 Y como si [fuera en] un nido, mi mano alcanzará los recursos de los pueblos; y justamente como cuando uno recoge huevos que han sido dejados, yo mismo ciertamente recogeré aun toda la tierra, y ciertamente no habrá quien menee [las] alas ni abra [la] boca ni chirríe'." 15 ¿Se dará realce a sí misma el hacha sobre el que corta con ella, o se engrandecerá la sierra sobre el que la mueve de acá para allá, como si el bastón moviera de acá para allá a los que lo levantan en alto, como si la vara levantara en alto al que no es madera? 16 Por lo tanto, el Señor [verdadero], Jehová de los ejércitos, seguirá enviando sobre los gordos de él una enfermedad de extenuación, y debajo de la gloria de él seguirá ardiendo un ardor como el ardor de un fuego. 17 Y la Luz de Israel tiene que llegar a ser un fuego, y su Santo una llama; y tiene que saltar en llamaradas y comer las malas hierbas y las zarzas de él en un solo día. 18 Y Él hará que se acabe la gloria de su bosque y de su huerto, aun desde el alma hasta la carne misma, y tiene que llegar a ser como el consumirse de uno que está enfermo. 19 Y los restantes árboles de su bosque... llegarán a ser de tal número que un simple muchacho podrá apuntarlos. 20 Y en aquel día ciertamente sucederá que los que queden de Israel, y los de la casa de Jacob que hayan escapado, nunca volverán a apoyarse en el que los golpeó, y ciertamente se apoyarán en Jehová, el Santo de Israel, con apego a la verdad. 21 Un simple resto volverá, el resto de Jacob, al Dios Poderoso. 22 Pues aunque tu pueblo, oh Israel, resultara ser como los granos de arena del mar, un simple resto entre él volverá. Un exterminio ya decidido vendrá inundando en justicia, 23 porque un exterminio y una decisión estricta estará ejecutando el Señor Soberano, Jehová de los ejércitos, en medio de todo el país. 24 Por lo tanto, esto es lo que ha dicho el Señor Soberano, Jehová de los ejércitos: "No tengas miedo, oh pueblo mío que moras en Sión, a causa del asirio, que con la vara [te] golpeaba, y que alzaba contra ti su propio bastón de la manera como lo hizo Egipto. 25 Porque todavía un rato muy corto... y la denunciación se habrá acabado, y mi cólera, al desgastarse ellos. 26 Y Jehová de los ejércitos ciertamente blandirá contra él un látigo como en la derrota de Madián junto a la roca Oreb; y su bastón estará sobre el mar, y ciertamente lo alzará de la manera como lo hizo con Egipto. 27 "Y en aquel día tiene que suceder que su carga se apartará de sobre tu hombro, y su yugo de sobre tu cuello, y el yugo ciertamente será destrozado a causa del aceite". 28 Ha venido sobre Ayat; ha pasado adelante por Migrón; en Micmash deposita sus objetos. 29 Han pasado el vado, Gueba es lugar donde pasar la noche, Ramá ha temblado, Guibeah de Saúl misma ha huido. 30 Dé tu voz gritos agudos, oh hija de Galim. Presta atención, oh Laisa. ¡Oh afligida, Anatot! 31 Madmená se ha dado a la fuga. Los habitantes mismos de Guebim se han puesto a cubierto. 32 En Nob todavía es de día para que se haga alto. Él agita la mano [amenazante] hacia la montaña de la hija de Sión, la colina de Jerusalén. 33 ¡Miren! El Señor [verdadero], Jehová de los ejércitos, desgaja ramas mayores con un terrible estallido; y las de alta estatura son cortadas, y las elevadas mismas quedan rebajadas. 34 Y él ha derribado los matorrales del bosque con un instrumento de hierro, y por un poderoso el Líbano mismo caerá.

 

 

Núm. 1: Isaías 6:1-13

6 En el año que murió el rey Uzías, yo, sin embargo, conseguí ver a Jehová, sentado en un trono excelso y elevado, y sus faldas llenaban el templo. 2 Había serafines de pie por encima de él. Cada uno tenía seis alas. Con dos se cubría el rostro, y con dos se cubría los pies, y con dos volaba de acá para allá. 3 Y este clamó a aquel y dijo: "Santo, santo, santo es Jehová de los ejércitos. La plenitud de toda la tierra es su gloria". 4 Y los quicios de los umbrales empezaron a retemblar a la voz del que clamó, y la casa misma gradualmente se llenó de humo. 5 Y procedí a decir: "¡Ay de mí! ¡Pues puedo darme como reducido a silencio, porque hombre inmundo de labios soy, y en medio de un pueblo inmundo de labios moro; pues mis ojos han visto al mismo Rey, Jehová de los ejércitos!". 6 Ante eso, uno de los serafines voló a donde mí, y en su mano había una brasa relumbrante que él había tomado con tenazas del altar. 7 Y él procedió a tocarme la boca y a decir: "¡Mira! Esto ha tocado tus labios, y tu error se ha ido y tu pecado mismo queda expiado". 8 Y empecé a oír la voz de Jehová que decía: "¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?". Y yo procedí a decir: "¡Aquí estoy yo! Envíame a mí". 9 Y él pasó a decir: "Ve, y tienes que decir a este pueblo: 'Oigan vez tras vez, pero no entiendan; y vean vez tras vez, pero no consigan conocimiento'. 10 Haz el corazón de este pueblo indispuesto a recibir, y haz sus mismísimos oídos indispuestos a responder, y pégales los mismísimos ojos, para que no vean con los ojos y no oigan con los oídos, y para que su propio corazón no entienda, y para que realmente no se vuelvan y consigan curación para sí". 11 Ante esto, dije: "¿Hasta cuándo, oh Jehová?". Entonces él dijo: "Hasta que las ciudades realmente caigan estrepitosamente en ruinas, para estar sin habitante, y las casas estén sin hombre terrestre, y el suelo mismo sea arruinado hasta ser una desolación; 12 y Jehová realmente aleje a los hombres terrestres, y la condición desértica de veras llegue a ser muy extensa en medio de la tierra. 13 Y todavía habrá en ella un décimo, y de nuevo tiene que llegar a ser algo para quemazón, como un árbol grande y como un árbol macizo en los cuales, cuando hay tala [de ellos], hay tocón; una descendencia santa será el tocón de él".

 

 

Núm. 2: ¿Por qué permite Dios que pase tanto tiempo antes de destruir a los inicuos? (rs pág. 427 párrs. 1-3)



(*** rs pág. 427 párrs. 1-3 Últimos días ***

¿Por qué permite Dios que pase tanto tiempo antes de destruir a los inicuos?

2 Ped. 3:9: "No es lento Jehová respecto a su promesa, según lo que algunos consideran lentitud, sino que es paciente para con ustedes porque no desea que ninguno sea destruido, sino desea que todos alcancen el arrepentimiento."

Mar. 13:10: "En todas las naciones primero tienen que predicarse las buenas nuevas."

Mat. 25:31, 32, 46: "Cuando el Hijo del hombre [Jesucristo] llegue en su gloria, y todos los ángeles con él, entonces se sentará sobre su glorioso trono. Y todas las naciones serán juntadas delante de él, y separará a la gente unos de otros, así como el pastor separa las ovejas de las cabras. Y éstos [que no reconocen a los hermanos espirituales de Cristo como representantes del Rey mismo] partirán al cortamiento eterno, pero los justos a la vida eterna."



Núm. 3: Por qué el amor nunca falla (1 Cor. 13:8; 1 Juan 4:8)

 

 

(1 Corintios 13:8) El amor nunca falla. Pero sea que haya [dones de] profetizar, serán eliminados; sea que haya lenguas, cesarán; sea que haya conocimiento, será eliminado.

 

(1 Juan 4:8) El que no ama no ha llegado a conocer a Dios, porque Dios es amor.

 

*** W09 15/12 Cultivemos el amor que nunca falla ***

"El amor nunca falla"

20 En el pueblo de Jehová encontramos un sinnúmero de ejemplos de que el amor es el mejor camino. Ciertamente, supera siempre a todos los demás. Veamos cómo destacó Pablo esta verdad. Primero señaló que cesarían los dones del espíritu cuando la congregación alcanzara la madurez. Y luego dijo: "Ahora, sin embargo, permanecen la fe, la esperanza, el amor, estos tres; pero el mayor de estos es el amor" (1 Cor. 13:13).

21 Con el tiempo, las cosas en que hemos puesto fe se harán realidad, y ya no habrá que tener fe en ellas. Igualmente, el día en que se hagan nuevas todas las cosas, se cumplirán las promesas que tanto anhelamos y ya no habrá que cifrar nuestra esperanza en ellas. Pero ¿y el amor? Como hemos visto, nunca terminará, sino que permanecerá para siempre. Cuando disfrutemos de vida eterna, sin duda comprenderemos cada vez mejor el amor divino en todas sus facetas. Por lo tanto, esforcémonos por hacer la voluntad de Dios y seguir el camino que nunca falla. Si así lo hacemos, viviremos para siempre (1 Juan 2:17).

 

*** W80 15/5 'Un amor tan fuerte como la muerte' ***

 

11 Sin lugar a dudas lo que la sulamita y el joven sentían el uno por el otro era amor sincero. La joven ciertamente lo expresó bien cuando dijo a su amado pastor: "Ponme como sello sobre tu corazón, como sello sobre tu brazo; porque el amor es tan fuerte como la muerte, la insistencia en la devoción exclusiva es tan inexorable como el Seol. Sus llamaradas son las llamaradas de un fuego, la llama de Jah [Jehová]. Las muchas aguas mismas no pueden extinguir el amor, ni pueden los ríos mismos arrollarlo. Si un hombre [como Salomón] diere todas las cosas valiosas de su casa por el amor, las personas positivamente las despreciarían." (Cant. de Cant. 8:6, 7) ¡Qué cierto! El amor no se puede comprar con cosas materiales. Pero el amor genuino es tan fuerte como la muerte, que sin falta reclama la vida de la humanidad que está bajo condenación. Sí, y al insistir ese amor en devoción exclusiva, es tan inexorable como lo es el Seol, o el sepulcro común, al demandar los cuerpos de la humanidad. Pero, ¿qué hay de "la llama de Jah"? En una ocasión un escriturario dijo: "las llamas amorosas encendidas en el corazón humano emanan de Jehová," el Dios de amor que puso esta capacidad espléndida dentro de los seres humanos. (1 Juan 4:8) En realidad, el amor verdadero no falla, es indefectible, leal, duradero. (Compare con 1 Corintios 13:8.) ¡Qué sabiduría despliegan los que están considerando el matrimonio al esperar y empeñarse en tener 'un amor tan fuerte como la muerte'!

 

*** W07 15/7 ¿Seguiremos "andando por espíritu"? ***

 

'Amémonos unos a otros'

7 El amor —un aspecto del fruto del espíritu— puede definirse como el afecto profundo e interés sincero que se siente por alguien. Las Escrituras dicen que "Dios es amor" porque él es el ejemplo máximo de esta cualidad. El gran amor de Dios y de su Hijo por la humanidad quedó demostrado por el sacrificio redentor de Jesucristo (1 Juan 4:8; Juan 3:16; 15:13; Romanos 5:8). A los discípulos de Jesús se nos identifica por el amor que nos tenemos (Juan 13:34, 35). De hecho, se nos manda que 'nos amemos unos a otros' (1 Juan 3:23). Pablo dice que el amor es sufrido y bondadoso. No es celoso, no se vanagloria, no se porta indecentemente ni busca sus propios intereses. Tampoco se siente provocado ni lleva cuenta del daño. Se regocija con la verdad, y no con la injusticia. Todo lo soporta, lo cree, lo espera y lo aguanta. El amor nunca falla (1 Corintios 13:4-8).

8 Si permitimos que el espíritu de Dios genere amor en nosotros, esta cualidad sin duda estará presente en nuestra relación con Dios y en el trato con nuestros semejantes (Mateo 22:37-39). El apóstol Juan escribió: "El que no ama permanece en la muerte. Todo el que odia a su hermano es homicida, y ustedes saben que ningún homicida tiene la vida eterna como cosa permanente en él" (1 Juan 3:14, 15). En el antiguo Israel, los homicidas solo podían huir a una ciudad de refugio en caso de que no hubieran sentido odio por la persona a la que habían matado (Deuteronomio 19:4, 11-13). Si nos guiamos por el espíritu santo, manifestaremos amor a Dios, a nuestros hermanos en la fe y a otras personas.

 

*** W90 15/11 "El mayor de estos es el amor" ***

 

El mayor de los frutos del espíritu

13 ¿Qué posición ocupa el amor entre los nueve frutos del espíritu de Dios, mencionados en Gálatas 5:22, 23? Estos son: "amor, gozo, paz, gran paciencia, benignidad, bondad, fe, apacibilidad, autodominio". Con buena razón Pablo puso en primer lugar el amor. ¿Es el amor mayor que el gozo, la siguiente cualidad que él menciona? Sí, lo es, porque no puede haber gozo duradero sin amor. De hecho, el mundo está muy desprovisto de gozo debido al egoísmo, la falta de amor. Pero los testigos de Jehová tienen amor entre sí, y aman a su Padre celestial. Por eso deberíamos esperar que ellos fueran gozosos, y se predijo que 'clamarían gozosamente a causa de la buena condición de corazón'. (Isaías 65:14.)

14 El amor es también mayor que la paz, que es otro fruto del espíritu. Debido a la falta de amor, el mundo está lleno de fricción y contienda. Pero el pueblo de Jehová está en paz entre sí por toda la Tierra. En su caso es cierto lo que dijo el salmista: "Jehová mismo bendecirá a su pueblo con paz". (Salmo 29:11.) Tienen esta paz porque tienen la marca identificadora de los verdaderos cristianos, a saber, el amor. (Juan 13:35.) Solo el amor puede vencer todos los factores divisivos, sean raciales, nacionales o culturales. Es "un vínculo perfecto de unión". (Colosenses 3:14.)

15 El papel superlativo del amor se ve también cuando se le compara con la gran paciencia, el aguante paciente del mal o la provocación. Tener gran paciencia significa que uno es paciente, así como lento en cuanto a la cólera. ¿Qué hace que la gente se impaciente y se encolerice rápidamente? ¿No es la falta de amor? Sin embargo, nuestro Padre celestial tiene gran paciencia y es "tardo para la cólera". (Éxodo 34:6; Lucas 18:7.) ¿Por qué? Porque nos ama y "no desea que ninguno sea destruido". (2 Pedro 3:9.)

16 Ya hemos visto por qué el amor es mayor que la fe, y las razones que se han dado aplican a los demás frutos del espíritu, es decir: benignidad, bondad, apacibilidad y autodominio. Todas estas cualidades son necesarias, pero no nos beneficiarán sin el amor, tal como señaló Pablo en 1 Corintios 13:3, donde escribió: "Si doy todos mis bienes para alimentar a otros, y si entrego mi cuerpo, para jactarme, pero no tengo amor, de nada absolutamente me aprovecha". Por otra parte, es el amor lo que produce cualidades como la benignidad, la bondad, la fe, la apacibilidad y el autodominio. Por eso, Pablo pasó a decir que el amor es bondadoso y que "todas las cosas las soporta, todas las cree, todas las espera, todas las aguanta". Sí, y "el amor nunca falla". (1 Corintios 13:4, 7, 8.) Bien se ha señalado que los demás frutos del espíritu son manifestaciones, o varios aspectos, del amor, el fruto que se menciona en primer lugar. Verdaderamente queda claro que, de los nueve frutos del espíritu, el amor ciertamente es el mayor.

17 Las siguientes palabras de Pablo apoyan la conclusión de que el amor es el mayor de los frutos del espíritu de Dios: "No deban a nadie ni una sola cosa, salvo el amarse unos a otros; porque el que ama a su semejante ha cumplido la ley. Porque el código [...] se resume en esta palabra, a saber: 'Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo'. El amor no obra mal al prójimo; por lo tanto, el amor es el cumplimiento de la ley". (Romanos 13:8-10.) Es muy apropiado que el discípulo Santiago llame "la ley real" a esta ley de amar cada uno a su prójimo como se ama a sí mismo. (Santiago 2:8.)

18 ¿Queda más testimonio de que el amor es la cualidad más importante? Sí; queda. Considere lo que sucedió cuando un escriba le preguntó a Jesús: "¿Cuál mandamiento es el primero de todos?". Aquel escriba bien pudiera haber esperado que Jesús citara uno de los Diez Mandamientos. Pero Jesús citó de Deuteronomio 6:4, 5 y dijo: "El primero es: 'Oye, oh Israel, Jehová nuestro Dios es un solo Jehová, y tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente y con todas tus fuerzas'". Entonces Jesús añadió: "El segundo es este: 'Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo'. No hay otro mandamiento mayor que estos". (Marcos 12:28-31.)

19 En verdad Pablo no exageró cuando mencionó la fe, la esperanza y el amor y dijo: "El mayor de estos es el amor". El despliegue del amor tiene como resultado buenas relaciones con nuestro Padre celestial y con otras personas, incluso los miembros de la congregación y los miembros de nuestras familias. El amor tiene efecto edificador en nosotros. Y el siguiente artículo mostrará cuán remunerador puede ser el amor verdadero.

 

*** w90 15/11 págs. 15-20 El amor verdadero es remunerador ***

 

El excelente ejemplo de Jesús

6 Otro excelente ejemplo que prueba que el amor verdadero es remunerador es el del Hijo de Dios, Jesucristo. Él ama a su Padre celestial, y ese amor ha impulsado a Jesús a hacer la voluntad de Jehová cueste lo que cueste. (Juan 14:31; Filipenses 2:5-8.) Jesús siguió mostrando su amor a Dios aunque eso a veces significó que tuvo que suplicar a su Padre "con fuertes clamores y lágrimas". (Hebreos 5:7.)

7 ¿Fue recompensado Jesús por tan abnegado amor? ¡Sí, lo fue! Piense en el gozo que él derivó de todas las cosas buenas que hizo durante su ministerio de tres años y medio. ¡Cuánto ayudó a la gente, tanto en sentido espiritual como en sentido físico! Sobre todo, al demostrar que un hombre perfecto podía mantenerse íntegro a Dios perfectamente a pesar de todo lo que Satanás pudiera hacer contra él, Jesús tuvo la satisfacción de probar que el Diablo es un mentiroso. Además, como siervo fiel de Dios, Jesús recibió la gran recompensa de la inmortalidad al ser resucitado para vivir en los cielos. (Romanos 6:9; Filipenses 2:9-11; 1 Timoteo 6:15, 16; Hebreos 1:3, 4.) Y ¡qué maravillosos privilegios tiene ante sí en Armagedón y durante su Reino Milenario, cuando el Paraíso será restaurado a la Tierra y se resucitará a miles de millones de personas! (Lucas 23:43.) No hay duda alguna de que para Jesús el amor verdadero ha sido remunerador.

 

Remunerador de otras maneras

20 El amor verdadero es remunerador de otro modo: nos ayuda a saber perdonar. Sí, el amor "no lleva cuenta del daño". De hecho, "el amor cubre una multitud de pecados". (1 Corintios 13:5; 1 Pedro 4:8.) "Una multitud" significa muchos pecados, ¿verdad? ¡Y cuán remunerador es saber perdonar! Cuando uno perdona, esto hace que tanto uno como el que haya pecado contra uno se sientan mejor. Pero mucho más importante es el hecho de que a menos que ya hayamos perdonado a los que han pecado contra nosotros, no podemos esperar que Jehová nos perdone. (Mateo 6:12; 18:23-35.)

21 Además, el amor verdadero es remunerador porque nos ayuda a ser sumisos. Si amamos a Jehová, nos humillaremos bajo su poderosa mano. (1 Pedro 5:6.) El amor a él también nos moverá a someternos a su instrumento escogido, "el esclavo fiel y discreto". Esto incluye ser sumisos a los que llevan la delantera en la congregación. Esto es remunerador porque el que no hagamos eso resultaría "dañoso" para nosotros. (Mateo 24:45-47; Hebreos 13:17.) Por supuesto, este principio de ser sumisos aplica también dentro del círculo de la familia. Tal proceder es remunerador porque promueve el gozo, la paz y la armonía de la familia a la vez que nos da la satisfacción que nos produce el saber que agradamos a Dios. (Efesios 5:22; 6:1-3.)

22 Está claro, pues, que la mayor cualidad que podemos cultivar es la de a·gá·pe, el amor altruista y que se guía por principios. Y no puede haber duda de que el amor verdadero es remunerador. Por lo tanto, ciertamente seremos felices si cultivamos y expresamos esta cualidad en medida aún mayor para la gloria de nuestro Dios amoroso, Jehová.

 

viernes, 9 de diciembre de 2011

Texto Diario Sábado 10 de Diciembre


Dios es amor (1 Juan 4:8).
Una prueba palpable del amor de Dios es el hecho de que diera a los seres humanos un cuerpo maravillosamente diseñado y los instalara en un hermoso hogar dotado de todo lo necesario para que fueran felices (Gén. 1:29-31; 2:8, 9; Sal. 139:14-16). Pero una vez que la maldad se introdujo en el mundo, Jehová expresó su amor de nuevas formas. ¿Cuáles? El apóstol Juan indica una de ellas al citar estas palabras de Jesús: “Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16). ¿Podría haber demostrado su cariño de mejor manera que enviando a su Hijo para rescatar a los pecadores? (Juan 15:13.) ¡Qué ejemplo de amor abnegado! Sin duda, debemos esforzarnos, como Jesús, por manifestar a diario esta cualidad divina (Juan 17:25, 26). w10 15/1 4:11

Texto Diario Viernes 9 de Diciembre


Regocíjense en la esperanza. Aguanten bajo tribulación. Perseveren en la oración (Rom. 12:12).
El capítulo 12 de Romanos nos enseña cómo debemos reaccionar ante la oposición. Jamás tomamos represalias; al contrario, respondemos con actos de bondad. Hacemos lo posible por vivir en paz con todo el mundo, pero sin violar los principios bíblicos. Y aunque la oposición que enfrentemos sea feroz, tratamos de vencer el mal con el bien y nunca olvidamos que la venganza le pertenece a Jehová. Además de todos estos atinados y prácticos consejos, Pablo da tres exhortaciones. Nos dice que “persevere[mos] en la oración”, pues sería imposible seguir todos los consejos del capítulo 12 de Romanos sin la ayuda de Jehová. La oración nos ayudará también a seguir la segunda recomendación de Pablo: “Aguanten bajo tribulación”. Y por último, nos anima a mantener nuestra mirada fija en el futuro que Jehová ha preparado para nosotros. Así nos “[regocijaremos] en la esperanza” de la vida eterna, sea en los cielos o en la Tierra. w09 15/10 2:17, 18

Texto Diario Jueves 8 de Diciembre


Ustedes ciertamente verán de nuevo la distinción entre [un hombre] justo y uno inicuo, entre uno que sirve a Dios y uno que no le ha servido (Mal. 3:18).
Reflexionemos en estas palabras y preguntémonos: “¿Trato yo de encajar en el mundo, o procuro ser distinto? ¿Busco a toda costa que me acepten mis compañeros de estudio o trabajo? ¿O mantengo una postura firme y, cuando hace falta, explico mis principios?” (1 Ped. 3:16). Claro, no queremos parecer santurrones, pero sí debe notarse la diferencia entre nosotros y quienes no aman ni sirven a Jehová. Si usted cree que debería mejorar, pídale ayuda a Jehová y fortalezca su espiritualidad estudiando las Escrituras, orando y asistiendo a todas las reuniones. Cuanto mejor asimile las enseñanzas bíblicas, más claro se verá en su vida el “fruto excelente”, el cual incluye “el fruto de labios que hacen declaración pública” del nombre de Dios (Mat. 7:17; Heb. 13:15). w10 15/1 3:4, 5

Texto Diario Miércoles 7 de Diciembre


Deben vestirse de la nueva personalidad (Efe. 4:24).
Tenemos que seguir los pasos de Jesús al mayor grado posible y así cumplir con nuestra dedicación incondicional a Dios. Por eso nos esforzamos día a día por desnudarnos de la vieja personalidad y vestirnos con la nueva (Efe. 4:20-23). Cuando admiramos a un amigo, tratamos de copiar su ejemplo y cualidades. ¡Con cuánta más razón deberíamos aprender de Cristo e imitarlo! Eso exige que respetemos el medio por el que Jesús dirige a sus discípulos. Al frente de cada congregación ha puesto a los ancianos, hombres que, aunque no son perfectos, demuestran madurez espiritual. Y los ha nombrado con el fin de “[reajustar a] los santos [...] para la edificación del cuerpo del Cristo” (Efe. 4:11, 12). Si alguien comete un error, Jesús, el Rey Mesiánico, se encargará de resolver el problema del mejor modo y en el momento más oportuno. ¿Confiamos en que realmente lo hará? w10 15/3 1:13, 14

Texto Diario Martes 6 de Diciembre


Regocíjense con los que se regocijan; lloren con los que lloran (Rom. 12:15).
El consejo de Pablo que se registra en este versículo puede resumirse en dos palabras: mostrar empatía. Tenemos que aprender a comprender y compartir los sentimientos ajenos. Si fulguramos con el espíritu, los demás percibirán que nos alegramos por las cosas buenas que les ocurren y que nos compadecemos de su dolor. Jesús era así. Él compartió la alegría de los 70 discípulos que envió a predicar. Cuando ellos le contaron lo bien que les había ido, “se llenó de gran gozo en el espíritu santo” (Luc. 10:17-21). En cambio, cuando murió su amigo Lázaro, lloró con los que lloraban (Juan 11:32-35). Debemos seguir el ejemplo de Jesús. Debemos compartir las alegrías de nuestros hermanos, pero también ser sensibles a su dolor. Algo que puede aliviar a un hermano que se siente afligido es escucharlo con paciencia y ponerse en su lugar. w09 15/10 1:15, 16

Texto Diario Lunes 5 de Diciembre


Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y terminar su obra (Juan 4:34).
La dedicación es causa de felicidad, pues implica entregarle a Jehová nuestra vida, y como dijo Jesús: “Hay más felicidad en dar que en recibir” (Hech. 20:35). Durante su ministerio en la Tierra, el Hijo de Dios vivió de acuerdo con ese principio fundamental y experimentó la alegría de ser generoso. Cuando hacía falta, sacrificaba el descanso, la comida y su comodidad personal para enseñar a la gente el camino a la vida. Y nada le producía tanta satisfacción como complacer a su Padre. Por eso dijo: “Yo siempre hago las cosas que le agradan” (Juan 8:29; Pro. 27:11). Jesús les mostró a sus discípulos la forma de vivir que da más alegrías: “Si alguien quiere venir en pos de mí, repúdiese a sí mismo” (Mat. 16:24). Cuando nos repudiamos —es decir, cuando renunciamos al control sobre nuestra vida—, nos acercamos al Dios de amor. ¿Podríamos estar en mejores manos? w10 15/1 1:16, 17

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Programa de la Escuela del Ministerio Teocrático del año 2011 Semana 5 de Diciembre

Lectura de la Biblia: Isaías 1 a 5
Núm. 1: Isaías 3:16–4:6
Núm. 2: ¿Por qué debemos conservar nuestro sentido de urgencia?
Núm. 3: ¿Quedará alguien con vida en la Tierra después del fin del presente sistema mundial? (rs pág. 426 párrs. 2-5)

(Isaías 1:1-5:30)
1 La visión de Isaías el hijo de Amoz que él contempló concerniente a Judá y Jerusalén en los días de Uzías, Jotán, Acaz [y] Ezequías, reyes de Judá: 2 Oigan, oh cielos, y presta oído, oh tierra, porque Jehová mismo ha hablado: “Hijos he criado y educado, pero ellos mismos se han sublevado contra mí. 3 Un toro conoce bien a su comprador, y el asno el pesebre de su dueño; Israel mismo no ha conocido, mi propio pueblo no se ha portado con entendimiento”. 4 ¡Ay de la nación pecadora, el pueblo cargado de error, descendencia malhechora, hijos ruinosos! Han dejado a Jehová, han tratado con falta de respeto al Santo de Israel, se han vuelto hacia atrás. 5 ¿En qué otra parte se los golpeará aún más, puesto que añaden más sublevación? Toda la cabeza está en condición enferma, y todo el corazón está endeble. 6 Desde la planta del pie hasta la cabeza misma no hay en él lugar sano. Heridas y magulladuras y contusiones frescas... no han sido exprimidas ni vendadas, ni ha habido ablandamiento con aceite. 7 La tierra de ustedes es una desolación, sus ciudades están quemadas con fuego; su suelo... directamente enfrente de ustedes, extraños se lo están comiendo, y la desolación es como un derribo por extraños. 8 Y la hija de Sión ha quedado como una cabaña en una viña, como choza de vigilancia en un campo de pepinos, como una ciudad bloqueada. 9 A menos que Jehová de los ejércitos mismo hubiera dejado que nos quedaran solo unos cuantos sobrevivientes, habríamos llegado a ser justamente como Sodoma, nos habríamos parecido a Gomorra misma. 10 Oigan la palabra de Jehová, dictadores de Sodoma. Presten oído a la ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra. 11 “¿De qué provecho me es la multitud de sus sacrificios? —dice Jehová—. Suficiente he tenido ya de holocaustos de carneros y de la grasa de animales bien alimentados; y en la sangre de toros jóvenes y corderos y machos cabríos no me he deleitado. 12 Cuando ustedes siguen entrando para ver mi rostro, ¿quién es el que ha requerido esto de la mano de ustedes, para hollar mis patios? 13 Cesen de traer más ofrendas de grano que nada valen. El incienso... me es algo detestable. Luna nueva y sábado, el convocar una convocación... no puedo soportar el [uso de] poder mágico junto con la asamblea solemne. 14 Sus lunas nuevas y sus períodos de fiesta mi alma ha odiado. Para mí han llegado a ser una carga; me he cansado de llevar[los]. 15 Y cuando ustedes extienden las palmas de las manos, escondo de ustedes los ojos. Aunque hagan muchas oraciones, no escucho; sus mismas manos se han llenado de derramamiento de sangre. 16 Lávense; límpiense; quiten la maldad de sus tratos de enfrente de mis ojos; cesen de hacer lo malo. 17 Aprendan a hacer lo bueno; busquen la justicia; corrijan al opresor; dicten fallo para el huérfano de padre; defiendan la causa de la viuda.” 18 “Vengan, pues, y enderecemos los asuntos  entre  nosotros  —dice  Jehová—. Aunque los pecados de ustedes resulten ser como escarlata, se les hará blancos justamente como la nieve; aunque sean rojos como tela de carmesí, llegarán a ser aun como la lana. 19 Si ustedes muestran buena disposición y de veras escuchan, comerán lo bueno de la tierra. 20 Pero si rehúsan y realmente son rebeldes, por una espada serán comidos; porque la mismísima boca de Jehová [lo] ha hablado.” 21 ¡Oh, cómo ha llegado a ser una prostituta la población fiel! Llena estaba de derecho; la justicia misma se alojaba en ella; pero ahora, asesinos. 22 Tu plata misma ha llegado a ser escoria espumajosa. Tu cerveza de trigo está diluida con agua. 23 Tus príncipes son tercos y socios de ladrones. Cada uno de ellos es amador de un soborno y corredor tras regalos. No dictan fallo para el huérfano de padre; y ni siquiera consigue entrada a ellos la causa judicial de la viuda. 24 Por lo tanto, la expresión del Señor [verdadero], Jehová de los ejércitos, el Poderoso de Israel, es: “¡Ajá! Me desembarazaré de mis adversarios, y ciertamente me vengaré de mis enemigos. 25 Y de veras volveré mi mano sobre ti, y eliminaré por fundición tu escoria espumajosa como con lejía, y ciertamente quitaré todos tus desperdicios. 26 Y ciertamente traeré de vuelta otra vez jueces para ti como al principio, y consejeros para ti como al comienzo. Después de esto se te llamará Ciudad de Justicia, Población Fiel. 27 Con equidad Sión misma será redimida, y los de ella que vuelven, con justicia. 28 Y el ruidoso estrellarse de los sublevadores y el de los pecadores será al mismo tiempo, y los que dejan a Jehová se desharán. 29 Porque ellos se avergonzarán de los poderosos árboles que ustedes desearon, y ustedes quedarán corridos a causa de los jardines que han escogido. 30 Porque llegarán a ser como un árbol grande cuyo follaje se marchita, y como un jardín que no tiene agua. 31 Y el hombre vigoroso ciertamente llegará a ser estopa, y el producto de su actividad una chispa; y ambos ciertamente se harán llamas al mismo tiempo, sin que haya quien extinga”.




Isaias 2



2  La cosa que Isaías el hijo de Amoz contempló en visión acerca de Judá y Jerusalén: 2 Y en la parte final de los días tiene que suceder [que] la montaña de la casa de Jehová llegará a estar firmemente establecida por encima de la cumbre de las montañas, y ciertamente será alzada por encima de las colinas; y a ella tendrán que afluir todas las naciones. 3 Y muchos pueblos ciertamente irán y dirán: “Vengan, y subamos a la montaña de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y él nos instruirá acerca de sus caminos, y ciertamente andaremos en sus sendas”. Porque de Sión saldrá ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. 4 Y él ciertamente dictará el fallo entre las naciones y enderezará los asuntos respecto a muchos pueblos. Y tendrán que batir sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en podaderas. No alzará espada nación contra nación, ni aprenderán más la guerra. 5 Oh hombres de la casa de Jacob, vengan y andemos a la luz de Jehová. 6 Porque tú has desamparado a tu pueblo, la casa de Jacob. Porque han quedado llenos de lo que proviene de Oriente, y son practicantes de magia como los filisteos, y abundan con hijos de extranjeros. 7 Y su país está lleno de plata y de oro, y no hay límite para sus tesoros. Y su país está lleno de caballos, y no hay límite para sus carros. 8 Y su país está lleno de dioses que nada valen. Ante la obra de las manos de uno se inclinan, ante lo que han hecho los dedos de uno. 9 Y el hombre terrestre se inclina, y el hombre queda rebajado, y no te es posible perdonarlos. 10 Entra en la roca y escóndete en el polvo a causa de lo pavoroso de Jehová, y ante su espléndida superioridad. 11 Los ojos altivos del hombre terrestre tienen que ser rebajados, y la altanería de los hombres tiene que inclinarse; y solo Jehová tiene que ser puesto en alto en aquel día. 12 Porque es el día que pertenece a Jehová de los ejércitos. Viene sobre todo el que a sí mismo se ensalza y es altanero, y sobre todo el que está elevado o bajo; 13 y sobre todos los cedros del Líbano que están encumbrados y elevados, y sobre todos los árboles macizos de Basán; 14 y sobre todas las montañas encumbradas y sobre todas las colinas que están elevadas; 15 y sobre toda torre alta y sobre todo muro fortificado; 16 y sobre todas las naves de Tarsis y sobre todos los barcos deseables. 17 Y la altivez del hombre terrestre tiene que inclinarse, y la altanería de los hombres tiene que ser rebajada; y solo Jehová tiene que ser puesto en alto en aquel día. 18 Y los mismísimos dioses que nada valen pasarán por completo. 19 Y la gente entrará en las cuevas de las rocas y en los agujeros del polvo, a causa de lo pavoroso de Jehová y ante su espléndida superioridad, cuando él se levante para que la tierra sufra sobresaltos. 20 En aquel día el hombre terrestre arrojará a las musarañas y a los murciélagos sus dioses de plata inútiles y sus dioses de oro que nada valen, que le habían hecho para que se inclinara ante ellos, 21 a fin de entrar en los agujeros de las rocas y en las hendiduras de los peñascos, a causa de lo pavoroso de Jehová y ante su espléndida superioridad, cuando él se levante para que la tierra sufra sobresaltos. 22 Por el propio bien de ustedes, manténganse a distancia del hombre terrestre, cuyo aliento está en sus narices, pues ¿sobre qué base ha de ser tomado en cuenta él mismo? 


Isaias 3



3  Porque, ¡miren!, el Señor [verdadero], Jehová de los ejércitos, quita de Jerusalén y de Judá apoyo y sostén, todo el apoyo de pan y todo el apoyo de agua, 2 hombre poderoso y guerrero, juez y profeta, y practicante de adivinación y hombre de edad madura, 3 jefe de cincuenta y hombre altamente respetado y consejero y perito en artes mágicas, y el encantador diestro. 4 Y ciertamente haré de muchachos sus príncipes, y simple poder arbitrario gobernará sobre ellos. 5 Y la gente realmente se tiranizará uno a otro, aun cada cual a su semejante. Se precipitarán, el muchacho contra el viejo, y el estimado en poco contra el que ha de recibir honra. 6 Porque cada uno echará mano a su hermano en la casa de su padre [y dirá]: “Tienes un manto. Debes llegar a ser dictador para nosotros, y esta masa derribada debe estar bajo tu mano”. 7 Él levantará [la voz] en aquel día, y dirá: “No llegaré a ser uno que vende heridas; y en mi casa no hay ni pan ni manto. Ustedes no deben ponerme como dictador sobre el pueblo”. 8 Pues Jerusalén ha tropezado, y Judá mismo ha caído, porque su lengua y sus tratos están contra Jehová, puesto que se portan rebeldemente a los ojos de su gloria. 9 La mismísima expresión de sus rostros realmente testifica contra ellos, y de su pecado semejante al de Sodoma de veras informan. No [lo] han escondido. ¡Ay de su alma! Porque se han repartido calamidad a sí mismos. 10 Digan que le [irá] bien al justo, pues ellos comerán el mismísimo fruto de sus tratos. 11 ¡Ay del inicuo!... Calamidad; ¡pues el tratamiento [que] con sus propias manos [dispensó] le será dispensado a él! 12 En cuanto a mi pueblo, los que le asignan sus tareas están tratándolo severamente, y simples mujeres realmente gobiernan sobre él. Oh pueblo mío, los que te van guiando [te] están haciendo andar errante, y han confundido el camino de tus sendas. 13 Jehová se aposta para contender y se pone de pie para pronunciar sentencia a los pueblos. 14 Jehová mismo entrará en juicio con los de edad madura de su pueblo y con sus príncipes. “Y ustedes mismos han quemado por completo la viña. Lo que fue tomado por robo de los afligidos está en las casas de ustedes. 15 ¿Qué quieren decir con esto de aplastar a mi pueblo, y moler los rostros mismos de los afligidos?”, es la expresión del Señor Soberano, Jehová de los ejércitos. 16 Y Jehová dice: “Por la razón de que las hijas de Sión se han hecho altivas y andan con la garganta estirada y dando miradas provocativas con los ojos, van andando con pasos menudos y ágiles, y con los pies hacen un sonido de retintín, 17 Jehová también realmente hará costrosa la coronilla de la cabeza de las hijas de Sión, y Jehová mismo les dejará descubierta la mismísima frente. 18 En aquel día Jehová quitará la hermosura de las ajorcas y las cintas para la cabeza y los adornos de forma de luna, 19 los pendientes y los brazaletes y los velos, 20 las prendas de adorno para la cabeza y las cadenillas de los pasos y las fajas para los pechos y las ‘casas del alma’ y las conchas zumbadoras ornamentales, 21 los anillos para los dedos y los anillos para la nariz, 22 los vestidos de ceremonia y las sobretúnicas y las capas y las bolsas, 23 y los espejos de mano y las prendas de vestir interiores y los turbantes y los velos grandes. 24 ”Y tiene que suceder que en vez de aceite balsámico llegará a haber meramente un olor mohoso; y en vez de un cinto, una soga; y en vez de un arreglo artístico del cabello, calvicie; y en vez de una prenda de vestir lujosa, un ceñirse de saco; una marca con hierro candente en vez de belleza. 25 A espada caerán tus propios hombres, y por guerra tu poderío. 26 Y las entradas de ella tendrán que estar de duelo y expresar tristeza, y ella ciertamente quedará sin ocupante. Se sentará en la mismísima tierra”.


Isaias 4 



4  Y siete mujeres realmente se agarrarán de un solo hombre en aquel día, y dirán: “Comeremos nuestro propio pan y nos vestiremos de nuestras propias mantas; solo que se nos llame por tu nombre para quitar nuestro oprobio”. 2 En aquel día lo que Jehová haga brotar llegará a ser para decoración y para gloria, y el fruto de la tierra será algo de lo cual tener orgullo, y algo hermoso para los de Israel que hayan escapado. 3 Y tiene que suceder que de los restantes en Sión y de los que queden en Jerusalén se dirá que son santos a él, todos los que estén inscritos para vida en Jerusalén. 4 Cuando Jehová haya lavado de las hijas de Sión el excremento, y enjuague de Jerusalén aun el derramamiento de sangre de en medio de ella por el espíritu de juicio y por el espíritu de quemazón, 5 Jehová también ciertamente creará sobre todo lugar establecido del monte Sión y sobre su lugar de convocación una nube de día y un humo, y el resplandor de un fuego llameante de noche; porque sobre toda la gloria habrá abrigo. 6 Y llegará a haber una cabaña para sombra, de día, contra el calor seco, y para refugio y para escondite contra la tempestad de lluvia y contra la precipitación. 


Isaias 5



5  Déjeseme cantarle a mi amado, por favor, una canción de mi amado acerca de su viña. Había una viña que mi amado llegó a tener en una ladera fértil. 2 Y procedió a cavarla y a limpiarla de piedras y a plantarla de una vid roja selecta, y a edificar una torre en medio de ella. Y también hubo un lagar que él labró en ella. Y siguió esperando que produjera uvas, pero gradualmente produjo uvas silvestres. 3 “Y ahora, oh habitantes de Jerusalén y hombres de Judá, sírvanse juzgar entre mí y mi viña. 4 ¿Qué hay que hacerle todavía a mi viña que yo no haya hecho ya en ella? ¿Por qué esperé yo que produjera uvas, pero gradualmente produjo uvas silvestres? 5 Y ahora, por favor, permítaseme darles a conocer lo que voy a hacerle a mi viña: Habrá una remoción de su seto, y tiene que ser destinada para quemazón. Tiene que haber un derribo de su muro de piedra, y tiene que ser destinada para lugar de holladura. 6 Y yo la pondré como cosa destruida. No será podada, ni será azadonada. Y tendrán que subir en ella la zarza y malas hierbas; y a las nubes impondré mandato de no hacer que se precipite lluvia sobre ella. 7 Porque la viña de Jehová de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá son la plantación con la cual él estaba encariñado. Y siguió esperando juicio, pero, ¡miren!, quebrantamiento de ley; justicia, pero, ¡miren!, alarido.” 8 ¡Ay de los que juntan casa a casa, [y] de los que anexan campo a campo hasta que no hay más lugar y a ustedes se les ha hecho morar solos en medio del país! 9 En mis oídos Jehová de los ejércitos [ha jurado que] muchas casas, aunque grandes y buenas, llegarán a ser un verdadero objeto de pasmo, sin habitante alguno. 10 Pues hasta diez yugadas de viña producirán solo una medida de bato, y hasta una medida de homer de semilla producirá solo una medida de efá. 11 ¡Ay de los que se levantan muy de mañana para buscar solo licor embriagante, que se quedan hasta tarde en la oscuridad nocturna, de modo que el vino mismo los inflama! 12 Y tiene que resultar que haya arpa e instrumento de cuerdas, pandereta y flauta, y vino en sus banquetes; pero la actividad de Jehová no miran, y la obra de sus manos no han visto. 13 Por lo tanto, mi pueblo tendrá que irse al destierro por falta de conocimiento; y su gloria será hombres muertos de hambre, y su muchedumbre estará abrasada de sed. 14 Por lo tanto, el Seol ha hecho espaciosa su alma y ha abierto ancha su boca, más allá del límite; y lo que en ella es espléndido, también su muchedumbre y su alboroto y el alborozado, ciertamente bajarán a él. 15 Y el hombre terrestre se inclinará, y el hombre quedará rebajado, y hasta los ojos de los elevados serán rebajados. 16 Y Jehová de los ejércitos llegará a ser alto mediante el juicio, y el Dios [verdadero], el Santo, ciertamente se santificará mediante la justicia. 17 Y los corderos realmente pacerán como en su pasto; y residentes forasteros se comerán los lugares desolados de los animales bien alimentados. 18 ¡Ay de los que tiran hacia sí el error con sogas de falsedad, y el pecado como con cuerdas de carreta; 19 de los que están diciendo: “¡Apresúrese la obra de él; sí, venga rápidamente, a fin de que [la] veamos; y acérquese y venga el consejo del Santo de Israel, para que [lo] conozcamos!”! 20 ¡Ay de los que dicen que lo bueno es malo y lo malo es bueno, los que ponen oscuridad por luz y luz por oscuridad, los que ponen amargo por dulce y dulce por amargo! 21 ¡Ay de los que son sabios a sus propios ojos, y discretos aun enfrente de sus propios rostros! 22 ¡Ay de los que son poderosos en beber vino, y de los hombres con energía vital para mezclar licor embriagante, 23 los que pronuncian justo al inicuo a cambio de un soborno, y que hasta la justicia del justo quitan de él! 24 Por lo tanto, tal como una lengua de fuego se come el rastrojo y la mera hierba seca se hunde en las llamas, la mismísima raíz propagante de ellos llegará a ser justamente como un olor de moho, y su flor misma subirá como polvo, porque han rechazado la ley de Jehová de los ejércitos, y han tratado con falta de respeto el dicho del Santo de Israel. 25 Por eso la cólera de Jehová se ha enardecido contra su pueblo, y él extenderá su mano contra ellos y les asestará un golpe. Y las montañas se agitarán, y los cuerpos muertos de ellos llegarán a ser como la basura en medio de las calles. En vista de todo esto, su cólera no se ha vuelto atrás, sino que su mano todavía está extendida. 26 Y ha levantado una señal enhiesta a una gran nación lejana, y le ha silbado en la extremidad de la tierra; y, ¡miren!, apresuradamente vendrá con celeridad. 27 No hay nadie cansado ni quien tropiece entre ellos. Nadie se adormece y nadie duerme. Y el cinto que ciñe los lomos de ellos ciertamente no se abrirá, ni se romperán en dos las correas de sus sandalias; 28 porque las flechas de ellos están afiladas, y todos sus arcos están tensados. Los mismos cascos de sus caballos tendrán que ser considerados como pedernal mismo, y sus ruedas como una tempestad de viento. 29 El rugido de ellos es como el de un león, y rugen como los leoncillos crinados. Y gruñirán, y agarrarán la presa, y [se la] llevarán con seguridad, y no habrá libertador. 30 Y gruñirán sobre ella en aquel día como con el gruñido del mar. Y uno realmente mirará con fijeza la tierra, y, ¡miren!, hay oscuridad angustiosa; y hasta la luz se ha oscurecido a causa de las gotas que caen en ella.



Núm. 1: Isaias 3:16-6
 Y Jehová dice: “Por la razón de que las hijas de Sión se han hecho altivas y andan con la garganta estirada y dando miradas provocativas con los ojos, van andando con pasos menudos y ágiles, y con los pies hacen un sonido de retintín, 17 Jehová también realmente hará costrosa la coronilla de la cabeza de las hijas de Sión, y Jehová mismo les dejará descubierta la mismísima frente. 18 En aquel día Jehová quitará la hermosura de las ajorcas y las cintas para la cabeza y los adornos de forma de luna, 19 los pendientes y los brazaletes y los velos, 20 las prendas de adorno para la cabeza y las cadenillas de los pasos y las fajas para los pechos y las ‘casas del alma’ y las conchas zumbadoras ornamentales, 21 los anillos para los dedos y los anillos para la nariz, 22 los vestidos de ceremonia y las sobretúnicas y las capas y las bolsas, 23 y los espejos de mano y las prendas de vestir interiores y los turbantes y los velos grandes. 24 ”Y tiene que suceder que en vez de aceite balsámico llegará a haber meramente un olor mohoso; y en vez de un cinto, una soga; y en vez de un arreglo artístico del cabello, calvicie; y en vez de una prenda de vestir lujosa, un ceñirse de saco; una marca con hierro candente en vez de belleza. 25 A espada caerán tus propios hombres, y por guerra tu poderío. 26 Y las entradas de ella tendrán que estar de duelo y expresar tristeza, y ella ciertamente quedará sin ocupante. Se sentará en la mismísima tierra”. 

4 Y siete mujeres realmente se agarrarán de un solo hombre en aquel día, y dirán: “Comeremos nuestro propio pan y nos vestiremos de nuestras propias mantas; solo que se nos llame por tu nombre para quitar nuestro oprobio”. 2 En aquel día lo que Jehová haga brotar llegará a ser para decoración y para gloria, y el fruto de la tierra será algo de lo cual tener orgullo, y algo hermoso para los de Israel que hayan escapado. 3 Y tiene que suceder que de los restantes en Sión y de los que queden en Jerusalén se dirá que son santos a él, todos los que estén inscritos para vida en Jerusalén. 4 Cuando Jehová haya lavado de las hijas de Sión el excremento, y enjuague de Jerusalén aun el derramamiento de sangre de en medio de ella por el espíritu de juicio y por el espíritu de quemazón, 5 Jehová también ciertamente creará sobre todo lugar establecido del monte Sión y sobre su lugar de convocación una nube de día y un humo, y el resplandor de un fuego llameante de noche; porque sobre toda la gloria habrá abrigo. 6 Y llegará a haber una cabaña para sombra, de día, contra el calor seco, y para refugio y para escondite contra la tempestad de lluvia y contra la precipitación.
 

Núm. 2: ¿Por qué debemos conservar nuestro sentido de urgencia?

Salvaguarde su sentido de urgencia

¿CUÁL es una manera de continuar sirviendo a Jehová de toda alma que sea segura y además cuente con su aprobación? Tener en lo más profundo del corazón un verdadero sentido de urgencia. Servir a Dios de toda alma quiere decir servirle con todo nuestro ser, y exige obediencia concienzuda y total a todo lo que él nos indica.

El profeta Moisés recalcó este hecho cuando mandó a la nación de Israel: “Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza vital”. (Deuteronomio 6:5.) Siglos después, Cristo Jesús repitió el mismo mandamiento: “Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente”. (Mateo 22:37.) El apóstol Pablo aludió a este requisito cuando dijo a los efesios que hicieran “de toda alma la voluntad de Dios”, así como cuando exhortó a los colosenses: “Cualquier cosa que estén haciendo, trabajen en ello de toda alma como para Jehová, y no para los hombres”. (Efesios 6:6; Colosenses 3:23.)

Sin embargo, es difícil poner el corazón y el alma en el servicio a Dios si se carece de un sentido de urgencia o si dicho sentido se está apagando o quizá se ha extinguido por completo. Hoy vivimos en un tiempo apremiante sin precedentes en la historia humana.

Períodos apremiantes específicos

Antes del cristianismo hubo diversos períodos urgentes. Los días de Noé y la época previa a la destrucción de Sodoma y Gomorra fueron tiempos de verdadera urgencia. (2 Pedro 2:5, 6; Judas 7.) Sin duda, los años que precedieron al Diluvio estuvieron llenos de actividad urgente. Aunque Noé y su familia no sabían con exactitud cuándo comenzaría el Diluvio, su “temor piadoso” evitó que postergaran las cosas. (Hebreos 11:7.)
Así mismo, antes de la destrucción de Sodoma y Gomorra, los ángeles “se pusieron a apremiar a Lot” diciéndole: “¡Escapa por tu alma!”. (Génesis 19:15, 17.) Sí, también en esa ocasión el sentido de urgencia salvó la vida a personas justas. Siglos más tarde se dio esta exhortación a los judíos cautivos en Babilonia: “Apártense, apártense, sálganse de allí, no toquen nada inmundo; sálganse de en medio de ella”. (Isaías 52:11.) En el año 537 a.E.C., unos doscientos mil exiliados obedecieron el urgente mandato profético y salieron con presteza de Babilonia.

En cada caso, los que mantuvieron viva la convicción de que sus tiempos eran apremiantes pudieron servir de
toda alma gracias al sentido de urgencia.

La urgencia en tiempos cristianos

El eco de urgencia también resuena en las páginas de las Escrituras Griegas Cristianas. “Sigan mirando”, “manténganse despiertos”, “manténganse alerta”, “demuestren estar listos”: Cristo Jesús usó estas expresiones para infundir en sus seguidores un debido sentido de urgencia. (Mateo 24:42-44; Marcos 13:32-37.) Por otra parte, sus ilustraciones de las diez vírgenes, el esclavo inicuo, los talentos y la separación de las ovejas y las cabras crean expectativa e infunden un sentido de urgencia. (Mateo 25:1, 14, 15, 32, 33.)
Jesús no solo habló de la urgencia; confirmó la veracidad de sus palabras trabajando con esa actitud. En una ocasión dijo a la muchedumbre que quiso retenerlo: “También a otras ciudades tengo que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado”. (Lucas 4:42, 43.) Además, animó a sus discípulos a rogar al amo de la mies que enviara más obreros a su siega, por cuanto “la mies es mucha, pero los obreros son pocos”. (Mateo 9:37, 38.) Un ruego de esa clase revela claramente un sentido de urgencia.

¿Era extemporáneo ese sentido de urgencia?

Alguien podría plantear la siguiente pregunta lógica: ‘¿Por qué se necesitaba un sentido de urgencia en aquel tiempo si aún faltaban siglos para que ocurriera la predicha “gran tribulación”?’. (Mateo 24:21.)
Podemos estar seguros de que no fue un ardid de Jesús para mantener a sus seguidores ocupados en la obra de predicar y enseñar. Antes bien, fueron el amor a sus discípulos y la comprensión perfecta de cómo ve Jehová los asuntos los factores que lo impulsaron a recomendar el sentido de urgencia. Sí, Cristo Jesús sabía que se necesitaba sentir urgencia para llevar a cabo la voluntad de Jehová en conformidad con su propósito. Entendía, además, que los discípulos mismos se beneficiarían espiritualmente si conservaban el sentido de urgencia hasta su regreso.

Jesucristo había dicho con claridad que se efectuaría una obra mundial de dar testimonio en un tiempo limitado. (Mateo 24:14; Marcos 13:10.) Las etapas sucesivas de esta asignación únicamente se revelarían en el transcurso de la obra. Pero para realizar cada etapa, era necesario tener un sentido de urgencia. Jesús indicó los pasos progresivos de esta asignación cuando dijo: “Serán testigos de mí tanto en Jerusalén como en toda Judea, y en Samaria, y hasta la parte más distante de la tierra”. (Hechos 1:8.) Y esa ha sido la secuencia de la obra hasta nuestros días. A lo largo de esta, los siervos de Dios se han llevado algunas sorpresas, y en ocasiones han tenido que ajustar su entendimiento de los asuntos.

El sentido de urgencia cristiano ha contribuido al cumplimiento del propósito de Jehová. Ha motivado a los discípulos de Cristo a realizar de forma progresiva su cometido en conformidad con el horario infalible de Jehová. De modo que hoy, casi dos mil años después, comprendemos con más claridad dicho horario.

La urgencia cristiana ayudó a los discípulos a dar un testimonio cabal en Jerusalén, Judea, Samaria y a los judíos dispersos antes de 36 E.C., cuando terminó el favor especial dispensado a Israel. (Daniel 9:27; Hechos 2:46, 47.) Del mismo modo, la urgencia cristiana impulsó a la congregación primitiva a dar una clara advertencia a todos los judíos de que su sistema terminaría pronto. (Lucas 19:43, 44; Colosenses 1:5, 6, 23.)

Y cuando este llegó súbitamente a su fin, en 70 E.C., la urgencia ayudó a los testigos de Cristo del siglo I a proclamar la esperanza celestial a muchas personas antes de que la apostasía extendiera su mortífero velo. (2 Tesalonicenses 2:3; 2 Timoteo 4:2.) Posteriormente, durante los siglos del Oscurantismo, los pocos cristianos semejantes a trigo mantuvieron viva la esperanza del Reino, tal como Cristo Jesús había predicho. (Mateo 13:28-30.) Finalmente, al tiempo señalado de Jehová, él levantó la vigorosa congregación moderna, motivada por Su urgente mensaje de juicio contra esta última generación. (Mateo 24:34.)

Como el Daniel de la antigüedad, los fieles Testigos modernos de Dios jamás osarían preguntarle: “¿Qué has estado haciendo?”. (Daniel 4:35.) Confían en que Jehová sabe exactamente qué se requiere para que su obra se realice cuando él lo ha determinado. Por ello, en vez de cuestionar el proceder de Jehová, se sienten dichosos de que les conceda la oportunidad de colaborar con él en estos tiempos cruciales. (1 Corintios 3:9.)

Otra razón para actuar con urgencia

Otra razón para tener un sentido de urgencia es la incapacidad de saber con exactitud el día y la hora del repentino principio de la gran tribulación. Cristo Jesús dijo tajantemente que nadie sabe el día ni la hora predeterminados del comienzo de ese suceso trascendental. (Mateo 24:36.) En otra ocasión dijo a los ansiosos apóstoles: “No les pertenece a ustedes adquirir el conocimiento de los tiempos o sazones que el Padre ha colocado en su propia jurisdicción”. (Hechos 1:7.) Sí, lo que se perfila en el futuro está claro, pero, sencillamente, no nos corresponde conocer todos los detalles.

El apóstol Pablo tenía el debido sentido de urgencia. Es probable que recordara las palabras de Jesús cuando escribió a los tesalonicenses acerca de Su presencia: “Ahora bien, en cuanto a los tiempos y a las sazones, hermanos, no tienen necesidad de que se les escriba nada”. (1 Tesalonicenses 5:1.) Escribió esta carta unos diecisiete años después que Jesús dijo: “Serán testigos de mí [...] hasta la parte más distante de la tierra”. (Hechos 1:8.) En aquel tiempo no podía escribirse nada más, porque no se había revelado nada nuevo. De todos modos, podían estar seguros de que el día de Jehová vendría sin falta, “como ladrón en la noche”, cuando los cristianos estuviesen todavía predicando con urgencia. (1 Tesalonicenses 5:2.)

No parece probable que, teniendo presentes estas palabras, los cristianos del siglo primero pensaran que el día de Jehová acontecería después de muchos siglos. Es cierto que conocían las parábolas de Jesús acerca del rey que viajó a una tierra distante y acerca del hombre que emprendió un viaje al extranjero. Sabían también que las parábolas indicaban que el rey regresaría “con el tiempo” y el hombre “después de mucho tiempo”. Pero indudablemente se preguntaban qué significaba “con el tiempo” y qué quería decir “después de mucho tiempo”. ¿Serían diez, veinte, cincuenta años, o más? (Lucas 19:12, 15; Mateo 25:14, 19.) En sus oídos seguirían resonando las palabras de Jesús: “Ustedes también, manténganse listos, porque a una hora que menos piensen viene el Hijo del hombre”. (Lucas 12:40.)

El efecto positivo del sentido de urgencia

Sí, el sentido de urgencia que Dios infundió en los cristianos del siglo primero tuvo en ellos un maravilloso efecto animador, que los mantuvo ocupados en la importantísima obra de predicar y enseñar. También nos anima a nosotros de diversas maneras. Impide que nos hagamos displicentes o “nos cansemos de hacer el bien”. (Gálatas 6:9, La Biblia de las Américas.) Nos protege de enredarnos en el mundo y en su insidioso materialismo. Nos ayuda a concentrarnos en “la vida que realmente lo es”. (1 Timoteo 6:19.) El Señor Jesús dijo que sus discípulos serían como “ovejas en medio de lobos”, y sabía que necesitaríamos mantener una actitud resuelta e inamovible para luchar contra el mundo. En efecto, el sentido de urgencia cristiano nos ha salvaguardado y protegido. (Mateo 10:16.)

En su infinita sabiduría, Jehová Dios siempre ha dado a sus siervos la información que precisan para mantener vivo el sentido de urgencia. Bondadosamente nos ha confirmado que vivimos en “los últimos días” de este corrupto sistema de cosas. (2 Timoteo 3:1.) A menudo se nos recuerda que debemos resplandecer como iluminadores hasta que se ponga fin a la generación actual en la gran tribulación, que culminará en Har–Magedón. (Filipenses 2:15; Revelación [Apocalipsis] 7:14; 16:14, 16.)

Cierto: el sentido de urgencia piadoso forma parte integral de nuestro servicio de toda alma a Jehová. Nos protege y nos ayuda a frustrar los esfuerzos del Diablo por hacer que ‘nos cansemos y desfallezcamos en nuestras almas’. (Hebreos 12:3.) La devoción piadosa de toda alma motivará a los siervos de Jehová a obedecerle por toda la eternidad; pero en nuestro tiempo, víspera del Armagedón, el sentido de urgencia profundo y sincero forma parte esencial de esa devoción de toda alma.

Que Jehová nuestro Dios nos ayude a todos a salvaguardar el sentido de urgencia mientras seguimos haciéndonos eco de las palabras del apóstol Juan: “¡Amén! Ven, Señor Jesús”. (Revelación 22:20.)


Núm. 3: ¿Quedará alguien con vida en la Tierra después del fin del presente sistema mundial? (rs pág. 426 párrs. 2-5)


**** rs pág. 426 párrs. 2-5 Últimos días ***

¿Quedará alguien con vida en la Tierra después del fin del presente sistema mundial?


Sí; definitivamente. El fin del sistema mundial actual no vendrá como resultado de una matanza indiscriminada en una guerra nuclear, sino en una gran tribulación que incluye la “guerra del gran día de Dios el Todopoderoso” (Rev. 16:14, 16). Esa guerra no destruirá la Tierra, ni causará la ruina de toda la humanidad.



Mat. 24:21, 22: “Habrá entonces grande tribulación como la cual no ha sucedido una desde el principio del mundo hasta ahora, no, ni volverá a suceder. De hecho, a menos que se acortaran aquellos días, ninguna carne se salvaría; mas por causa de los escogidos serán acortados aquellos días.” (De modo que sobrevivirá alguna “carne”, algunos de entre la humanidad.)

Pro. 2:21, 22: “Los rectos son los que residirán en la tierra, y los exentos de culpa son los que quedarán en ella. En cuanto a los inicuos, ellos serán cortados de la mismísima tierra; y en cuanto a los traicioneros, ellos serán arrancados de ella.”



Sal. 37:29, 34: “Los justos mismos poseerán la tierra, y residirán para siempre sobre ella. Espera en Jehová y guarda su camino, y él te ensalzará para tomar posesión de la tierra. Cuando los inicuos sean cortados, tú lo verás.”

.