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martes, 20 de diciembre de 2011

Programa de la Escuela del Ministerio Teocrático del año 2011 Semana 19 de Diciembre

Lectura de la Biblia:  Isaías 11 a 16

Núm. 1: Isaías 13:1-16

Núm. 2: Por qué andamos por fe y no por vista (2 Cor. 5:7)

Núm. 3:  Si alguien dice... "Hoy día las condiciones no son peores de lo que fueron antes; siempre ha habido guerras, hambres, terremotos y crímenes" (rs pág. 427 párr. 5–pág. 428 párr. 2)

 

(Isaías 11:1-16:14)

Isaías 11

11 Y tiene que salir una ramita del tocón de Jesé; y procedente de sus raíces un brote será fructífero. 2 Y sobre él tiene que asentarse el espíritu de Jehová, el espíritu de sabiduría y de entendimiento, el espíritu de consejo y de poderío, el espíritu de conocimiento y del temor de Jehová; 3 y habrá disfrute por él en el temor de Jehová. Y él no juzgará por la mera apariencia de las cosas a sus ojos, ni censurará simplemente según lo que oigan sus oídos. 4 Y con justicia tiene que juzgar a los de condición humilde, y con rectitud tiene que administrar censura a favor de los mansos de la tierra. Y tiene que golpear la tierra con la vara de su boca; y con el espíritu de sus labios dará muerte al inicuo. 5 Y la justicia tiene que resultar ser el cinto de sus caderas, y la fidelidad el cinto de sus lomos. 6 Y el lobo realmente morará por un tiempo con el cordero, y el leopardo mismo se echará con el cabrito, y el becerro y el leoncillo crinado y el animal bien alimentado todos juntos; y un simple muchachito será guía sobre ellos. 7 Y la vaca y la osa mismas pacerán; sus crías se echarán juntas. Y hasta el león comerá paja justamente como el toro. 8 Y el niño de pecho ciertamente jugará sobre el agujero de la cobra; y sobre la abertura para la luz de una culebra venenosa realmente pondrá su propia mano un niño destetado. 9 No harán ningún daño ni causarán ninguna ruina en toda mi santa montaña; porque la tierra ciertamente estará llena del conocimiento de Jehová como las aguas cubren el mismísimo mar. 10 Y en aquel día tiene que suceder que habrá la raíz de Jesé que estará de pie como señal enhiesta para los pueblos. A él hasta las naciones se dirigirán inquiriendo, y su lugar de descanso tiene que llegar a ser glorioso. 11 Y en aquel día tiene que suceder que Jehová volverá a ofrecer su mano, por segunda vez, para adquirir el resto de su pueblo que quede de Asiria y de Egipto y de Patrós y de Cus y de Elam y de Sinar y de Hamat y de las islas del mar. 12 Y ciertamente levantará una señal enhiesta para las naciones y reunirá a los dispersos de Israel; y juntará a los esparcidos de Judá desde las cuatro extremidades de la tierra. 13 Y el celo de Efraín tendrá que irse, y aun los que muestren hostilidad a Judá serán cortados. Efraín mismo no estará celoso de Judá, ni Judá mostrará hostilidad hacia Efraín. 14 Y tendrán que volar contra el hombro de los filisteos al occidente; juntos saquearán a los hijos de Oriente. Edom y Moab serán aquellos sobre quienes alargarán la mano, y los hijos de Ammón serán sus súbditos. 15 Y Jehová ciertamente cortará la lengua del mar de Egipto, y agitará su mano hacia el Río en el ardor de su espíritu. Y tendrá que golpearlo en [sus] siete torrentes, y realmente hará que la gente ande en [sus] sandalias. 16 Y tiene que llegar a haber una calzada que salga de Asiria para el resto de su pueblo que quede, tal como llegó a haber [una] para Israel el día en que subió de la tierra de Egipto.

 

Isaías 12

12 Y en aquel día de seguro dirás: "Te daré gracias, oh Jehová, porque [aunque] te enojaste conmigo, tu cólera gradualmente se volvió atrás, y procediste a consolarme. 2 ¡Mira! Dios es mi salvación. Confiaré y no estaré en pavor; porque Jah Jehová es mi fuerza y [mi] poderío, y él llegó a ser la salvación para mí". 3 Con alborozo ustedes de seguro sacarán agua de los manantiales de la salvación. 4 Y en aquel día ustedes ciertamente dirán: "¡Den gracias a Jehová! Invoquen su nombre. Den a conocer entre los pueblos sus tratos. Hagan mención de que su nombre está puesto en alto. 5 Celebren a Jehová con melodía, porque ha obrado de manera sobresaliente. Esto se da a conocer en toda la tierra. 6 "Da chillidos [de alegría] y grita de gozo, oh moradora de Sión, porque grande en medio de ti es el Santo de Israel".

 

Isaías 13

13 La declaración formal contra Babilonia que Isaías el hijo de Amoz vio en visión: 2 "Sobre una montaña de rocas peladas levanten una señal enhiesta. Alcen la voz a ellos, agiten la mano, para que ellos entren en las entradas de los nobles. 3 Yo mismo he dado la orden a mis santificados. También he llamado a mis poderosos para [expresar] mi cólera, a mis eminentemente alborozados. 4 ¡Escuchen! ¡Una muchedumbre en las montañas, algo semejante a un pueblo numeroso! ¡Escuchen! ¡El alboroto de reinos, de naciones reunidas! Jehová de los ejércitos está reuniendo en formación militar al ejército de guerra. 5 Vienen desde la tierra lejana, desde la extremidad de los cielos, Jehová y las armas de su denunciación, para destrozar toda la tierra. 6 "¡Aúllen, porque el día de Jehová está cercano! Como despojo violento de parte del Todopoderoso vendrá. 7 Por eso todas las manos mismas caerán, y el entero corazón mismo del hombre mortal se derretirá. 8 Y la gente se ha perturbado. Convulsiones y dolores de parto mismos se apoderan; están con dolores como una mujer que está dando a luz. Se miran unos a otros con asombro. Sus rostros son rostros inflamados. 9 "¡Miren! Viene el mismísimo día de Jehová, cruel tanto con furor como con cólera ardiente, a fin de hacer de la tierra un objeto de pasmo, y para aniquilar a los pecadores [de la tierra] de en medio de ella. 10 Porque las mismísimas estrellas de los cielos y sus constelaciones de Kesil no despedirán su luz; el sol realmente se oscurecerá al salir, y la luna misma no hará brillar su luz. 11 Y ciertamente demostraré indisputablemente sobre la tierra productiva [su propia] maldad, y sobre los inicuos mismos el propio error de ellos. Y realmente haré cesar el orgullo de los presuntuosos, y la altivez de los tiranos abatiré. 12 Haré al hombre mortal más raro que el oro refinado, y al hombre terrestre [más raro] que el oro de Ofir. 13 Por eso haré que el cielo mismo se agite, y la tierra se mecerá y moverá de su lugar ante el furor de Jehová de los ejércitos y ante el día de su cólera ardiente. 14 Y tiene que suceder que, como una gacela ahuyentada y como un rebaño sin nadie que lo junte, se dirigirán, cada cual a su propio pueblo; y huirán, cada cual a su propia tierra. 15 Todo el que sea hallado será traspasado, y todo el que sea atrapado en la barrida caerá a espada; 16 y sus mismos hijos serán estrellados ante sus ojos. Sus casas serán saqueadas, y sus propias esposas serán forzadas. 17 "Aquí voy a despertar contra ellos a los medos, que consideran la plata misma como nada, y que, respecto al oro, no se deleitan en él. 18 Y [sus] arcos harán añicos hasta a los jóvenes. Y al fruto del vientre no le tendrán piedad; su ojo no sentirá lástima por los hijos. 19 Y Babilonia, la decoración de reinos, la hermosura del orgullo de los caldeos, tiene que llegar a ser como cuando Dios derribó a Sodoma y Gomorra. 20 Nunca será habitada, ni residirá por generación tras generación. Y allí el árabe no asentará su tienda, y no habrá pastores que dejen que [sus rebaños] se echen allí. 21 Y allí los frecuentadores de regiones áridas ciertamente se echarán, y sus casas tendrán que estar llenas de búhos reales. Y allí tienen que residir los avestruces, y demonios mismos de forma de cabra irán brincando por allí. 22 Y chacales tienen que aullar en sus torres de habitación, y la culebra grande estará en los palacios de deleite exquisito. Y la sazón para ella está próxima a llegar, y sus días mismos no serán postergados".

 

Isaías 14

14 Porque Jehová mostrará misericordia a Jacob, y con certeza todavía escogerá a Israel; y realmente les dará descanso sobre su suelo, y el residente forastero tiene que unirse a ellos, y tienen que adherirse a la casa de Jacob. 2 Y los pueblos realmente los tomarán y los llevarán a su propio lugar, y la casa de Israel tiene que tomarlos para sí como posesión sobre el suelo de Jehová, como siervos y como siervas; y tienen que llegar a ser los apresadores de aquellos que los tenían cautivos, y tienen que tener en sujeción a aquellos que los obligaban a trabajar. 3 Y tiene que suceder, el día en que Jehová te dé descanso de tu dolor y de tu agitación y de la dura esclavitud en la que fuiste hecho esclavo, 4 que tienes que levantar este dicho proverbial contra el rey de Babilonia y decir: "¡Cómo ha cesado el que obligaba [a otros] a trabajar, [cómo] ha cesado la opresión! 5 Jehová ha quebrado la vara de los inicuos, el bastón de los que gobernaban, 6 el que golpeaba a los pueblos en furor con un golpe incesantemente, el que sojuzgaba a las naciones en consumada cólera con una persecución sin restricción. 7 Toda la tierra ha entrado en descanso, ha quedado libre de disturbio. La gente se ha puesto alegre con clamores gozosos. 8 Hasta los enebros se han regocijado también a causa de ti, los cedros del Líbano, [diciendo:] 'Desde que has yacido, no sube contra nosotros ningún cortador [de leña]'. 9 "Aun el Seol debajo se ha agitado a causa de ti a fin de venir a tu encuentro a tu llegada. A causa de ti ha despertado a los que están impotentes en la muerte, a todos los caudillos de la tierra semejantes a cabras. Ha hecho que todos los reyes de las naciones se levanten de sus tronos. 10 Todos ellos se expresan y te dicen: '¿A ti mismo también se te ha hecho débil como nosotros? ¿A nosotros se te ha hecho comparable? 11 Al Seol ha sido bajado tu orgullo, el estruendo de tus instrumentos de cuerda. Debajo de ti, las cresas están extendidas como lecho; y gusanos son tu cubierta'. 12 "¡Oh, cómo has caído del cielo, tú, el resplandeciente, hijo del alba! ¡Cómo has sido cortado a tierra, tú que estabas incapacitando a las naciones! 13 En cuanto a ti, has dicho en tu corazón: 'A los cielos subiré. Por encima de las estrellas de Dios alzaré mi trono, y me sentaré sobre la montaña de reunión, en las partes más remotas del norte. 14 Subiré por encima de los lugares altos de las nubes; me haré parecer al Altísimo'. 15 "Sin embargo, al Seol se te hará bajar, a las partes más remotas del hoyo. 16 Los que te ven fijarán su mirada aun en ti; harán un examen minucioso hasta de ti, [y dirán:] '¿Es este el hombre que estuvo agitando la tierra, que estuvo haciendo mecerse los reinos, 17 que hizo que la tierra productiva fuera como el desierto y que derribó sus mismísimas ciudades, que no abrió el camino hacia casa siquiera a sus prisioneros?'. 18 Todos los otros reyes de las naciones, sí, todos ellos, han yacido en gloria, cada uno en su propia casa. 19 Pero en cuanto a ti, tú has sido arrojado sin sepultura para ti, como un brote detestado, vestido de muertos atravesados por la espada que bajan a las piedras de un hoyo, como un cadáver pisoteado. 20 No llegarás a unirte con ellos en un sepulcro, porque arruinaste tu propia tierra, mataste a tu propio pueblo. Hasta tiempo indefinido la prole de los malhechores no será nombrada. 21 "Preparen ustedes un tajo para los propios hijos de él a causa del error de los antepasados de ellos, para que no se levanten y realmente tomen posesión de la tierra y llenen de ciudades la haz de la tierra productiva". 22 "Y ciertamente me levantaré contra ellos", es la expresión de Jehová de los ejércitos. "Y ciertamente cortaré de Babilonia nombre y resto y descendencia y posteridad", es la expresión de Jehová. 23 "Y ciertamente la haré posesión de puercos espines y estanques de agua llenos de cañas, y ciertamente la barreré con la escoba de la aniquilación", es la expresión de Jehová de los ejércitos. 24 Jehová de los ejércitos ha jurado, y dicho: "De seguro tal como he calculado, así tiene que suceder; y tal como he aconsejado, eso es lo que se realizará, 25 a fin de quebrar al asirio en mi tierra, y para que lo pisotee en mis propias montañas; y para que su yugo realmente se aparte de sobre ellos, y para que su mismísima carga se aparte de sobre el hombro de ellos". 26 Este es el consejo que está aconsejado contra toda la tierra, y esta es la mano que está extendida contra todas las naciones. 27 Porque Jehová de los ejércitos mismo ha aconsejado, y ¿quién puede desbaratar[lo]? Y su mano es la que está extendida, y ¿quién puede volverla atrás? 28 El año en que murió el rey Acaz ocurrió esta declaración formal: 29 "No te regocijes, oh Filistea, ninguno de ti, simplemente porque ha sido quebrado el bastón del que te golpeaba. Porque de la raíz de la serpiente saldrá una culebra venenosa, y su fruto será una culebra abrasadora voladora. 30 Y los primogénitos de los de condición humilde ciertamente se alimentarán, y en seguridad los pobres mismos se acostarán. Y ciertamente haré morir de hambre tu raíz, y lo que de ti quede será matado. 31 ¡Aúlla, oh puerta! ¡Clama, oh ciudad! ¡Tú, toda, tienes que desalentarte, oh Filistea! Porque desde el norte viene un humo, y no hay nadie que se aísle de sus filas". 32 ¿Y qué dirá cualquiera en respuesta a los mensajeros de la nación? Que Jehová mismo ha colocado el fundamento de Sión, y en ella se refugiarán los afligidos de su pueblo.

 

Isaías 15

15 La declaración formal contra Moab: Porque de noche ha sido despojado violentamente, Ar de Moab misma ha sido reducida a silencio. Porque de noche ha sido despojado violentamente, Quir de Moab misma ha sido reducida a silencio. 2 Él ha subido a La Casa y a Dibón, a los lugares altos, a un llanto. Por Nebo y por Medebá aúlla Moab mismo. En todas las cabezas en él hay calvicie; toda barba está cortada. 3 En sus calles se han ceñido de saco. Sobre sus techos y en sus plazas públicas aúllan todos los suyos, y descienden con llanto. 4 Y Hesbón y Elealé claman. Hasta Jáhaz se ha oído su voz. Por eso los mismos hombres armados de Moab siguen gritando. Su misma alma se ha estremecido en su interior. 5 Mi propio corazón clama a causa de Moab mismo. Sus fugitivos ya han llegado hasta Zóar [y] Eglat-selisiyá. Porque por la cuesta de Luhit... con llanto [cada] uno sube por ella; porque por el camino de Horonaim levantan el alarido acerca de la catástrofe. 6 Porque las mismísimas aguas de Nimrim llegan a ser verdaderas desolaciones. Porque se ha secado la hierba verde, se ha acabado la hierba; nada ha verdeado. 7 Por eso las sobras y sus bienes almacenados que ellos han ahorrado, ellos siguen llevándolos directamente a través del valle torrencial de los álamos. 8 Porque el alarido ha dado la vuelta al territorio de Moab. Su aullido alcanza hasta Eglaim; su aullido alcanza hasta Beer-elim, 9 porque las mismísimas aguas de Dimón se han llenado de sangre. Pues sobre Dimón pondré cosas adicionales, tales como un león para los escapados de Moab que escapen y para los restantes del suelo.

 

Isaías 16

16 Envíen un carnero al gobernante del país, desde Sela hacia el desierto, a la montaña de la hija de Sión. 2 Y tiene que ocurrir [que] como criatura alada huidora, espantada de [su] nido, llegarán a ser las hijas de Moab en los vados del Arnón. 3 "Introduzcan consejo, ejecuten la decisión. "Haz tu sombra justamente como la noche en pleno mediodía. Oculta a los dispersos; no traiciones a nadie que huya. 4 Residan mis dispersos como forasteros aun en ti, oh Moab. Llega a ser escondrijo para ellos a causa del que despoja con violencia. Porque el opresor ha llegado a su fin; el despojar violentamente ha terminado; los que hollaban [a otros] han sido acabados de sobre la tierra. 5 "Y en bondad amorosa ciertamente se establecerá firmemente un trono; y uno tendrá que sentarse sobre él con apego a la verdad en la tienda de David, juzgando y buscando el derecho y siendo pronto en la justicia." 6 Hemos oído del orgullo de Moab, que él es muy orgulloso; su altivez y su orgullo y su furor... su habla vacía no será así. 7 Por lo tanto, Moab aullará por Moab; aun todo él aullará. Por las tortas de pasas de Quir-haréset los abatidos verdaderamente lanzarán quejidos, 8 porque los terraplenes mismos de Hesbón se han marchitado. La vid de Sibmá... los dueños mismos de las naciones han abatido sus [ramas] de color rojo brillante. Hasta Jazer habían llegado; habían andado errantes en el desierto. Se había dejado que sus propios sarmientos crecieran con exuberancia de por sí; habían pasado hasta el mar. 9 Por eso lloraré con el llanto de Jazer por la vid de Sibmá. Te empaparé con mis lágrimas, oh Hesbón y Elealé, porque la gritería aun sobre tu verano y sobre tu cosecha ha caído. 10 Y regocijo y gozo han sido quitados del huerto; y en las viñas no se clama gozosamente, no se dan gritos. No extrae vino en los lagares el pisador. He hecho cesar la gritería. 11 Por eso mis mismísimas entrañas están alborotadas como un arpa hasta a causa de Moab, y lo de en medio de mí a causa de Quir-haréset. 12 Y sucedió que se vio que Moab quedó fatigado sobre el lugar alto; y vino a su santuario para orar, y no pudo lograr nada. 13 Esta es la palabra que habló Jehová respecto a Moab anteriormente. 14 Y ahora Jehová ha hablado, y dicho: "Dentro de tres años, conforme a los años de un trabajador asalariado, a la gloria de Moab también se tiene que deshonrar con mucha conmoción de toda suerte, y los que queden serán muy pocos, no poderosos".

 

 

Núm. 1: Isaías 13:1-16

13 La declaración formal contra Babilonia que Isaías el hijo de Amoz vio en visión: 2 "Sobre una montaña de rocas peladas levanten una señal enhiesta. Alcen la voz a ellos, agiten la mano, para que ellos entren en las entradas de los nobles. 3 Yo mismo he dado la orden a mis santificados. También he llamado a mis poderosos para [expresar] mi cólera, a mis eminentemente alborozados. 4 ¡Escuchen! ¡Una muchedumbre en las montañas, algo semejante a un pueblo numeroso! ¡Escuchen! ¡El alboroto de reinos, de naciones reunidas! Jehová de los ejércitos está reuniendo en formación militar al ejército de guerra. 5 Vienen desde la tierra lejana, desde la extremidad de los cielos, Jehová y las armas de su denunciación, para destrozar toda la tierra. 6 "¡Aúllen, porque el día de Jehová está cercano! Como despojo violento de parte del Todopoderoso vendrá. 7 Por eso todas las manos mismas caerán, y el entero corazón mismo del hombre mortal se derretirá. 8 Y la gente se ha perturbado. Convulsiones y dolores de parto mismos se apoderan; están con dolores como una mujer que está dando a luz. Se miran unos a otros con asombro. Sus rostros son rostros inflamados. 9 "¡Miren! Viene el mismísimo día de Jehová, cruel tanto con furor como con cólera ardiente, a fin de hacer de la tierra un objeto de pasmo, y para aniquilar a los pecadores [de la tierra] de en medio de ella. 10 Porque las mismísimas estrellas de los cielos y sus constelaciones de Kesil no despedirán su luz; el sol realmente se oscurecerá al salir, y la luna misma no hará brillar su luz. 11 Y ciertamente demostraré indisputablemente sobre la tierra productiva [su propia] maldad, y sobre los inicuos mismos el propio error de ellos. Y realmente haré cesar el orgullo de los presuntuosos, y la altivez de los tiranos abatiré. 12 Haré al hombre mortal más raro que el oro refinado, y al hombre terrestre [más raro] que el oro de Ofir. 13 Por eso haré que el cielo mismo se agite, y la tierra se mecerá y moverá de su lugar ante el furor de Jehová de los ejércitos y ante el día de su cólera ardiente. 14 Y tiene que suceder que, como una gacela ahuyentada y como un rebaño sin nadie que lo junte, se dirigirán, cada cual a su propio pueblo; y huirán, cada cual a su propia tierra. 15 Todo el que sea hallado será traspasado, y todo el que sea atrapado en la barrida caerá a espada; 16 y sus mismos hijos serán estrellados ante sus ojos. Sus casas serán saqueadas, y sus propias esposas serán forzadas.

 

Núm. 2: Por qué andamos por fe y no por vista (2 Cor. 5:7)



(2 Corintios 5:7) porque andamos por fe, no por vista.

 

 

*** W98 15/1 Andamos por fe, no por vista ***

"Andamos por fe, no por vista"

"Andamos por fe, no por vista." (2 CORINTIOS 5:7.)

CADA vez que oramos tal como se indica en la Palabra de Dios, mostramos al menos cierto grado de fe. También evidenciamos la fe cuando empezamos a dar testimonio del Reino de Dios. Y cuando dedicamos nuestra vida a Jehová, demostramos que deseamos 'andar por fe', es decir, que la fe dirija nuestro modo de vivir (2 Corintios 5:7; Colosenses 1:9, 10).

2 Sin embargo, para que podamos andar por fe, esta debe estar bien fundamentada (Hebreos 11:1, 6). Muchas personas se sienten atraídas a los testigos de Jehová debido a sus elevadas normas morales y al amor que se tienen entre sí. Este es un buen comienzo, pero no significa que tales personas tengan fe. En el caso de otras, es posible que el cónyuge, o uno de los padres, esté fuerte en la fe, y que ellas participen en algunas de sus actividades de ese ser querido. Tener tal influencia en el hogar es, sin duda, una bendición, pero no sustituye al amor a Dios y la fe personales (Lucas 10:27, 28).

3 Los cristianos que en verdad andan por fe están completamente convencidos de que la Biblia es la Palabra de Dios. Hay muchas pruebas de que en realidad la Sagrada Escritura "es inspirada de Dios" (2 Timoteo 3:16). ¿Cuántas de estas pruebas se necesitan para llegar a tal convicción? Eso suele depender de los antecedentes de cada uno. Lo que convence totalmente a una persona puede que no satisfaga a otra. En algunos casos, aunque se presenten pruebas abundantes e irrefutables, la persona se resiste a aceptar la conclusión lógica a la que estas llevan. ¿Por qué? Debido a motivos profundamente arraigados en el corazón (Jeremías 17:9). Por tanto, aunque alguien diga interesarse en el propósito de Dios, es posible que su corazón anhele la aprobación de la gente mundana, o que no quiera abandonar un modo de vivir contrario a las normas bíblicas. No obstante, si la persona tiene verdadera hambre de la verdad, si es honrada consigo misma, y si es humilde, con el tiempo reconocerá que la Biblia es la Palabra de Dios.

4 Las personas a quienes se ayuda a estudiar la Biblia por lo general reconocen en unos cuantos meses que tienen suficientes pruebas de que esta es la Palabra de Dios. Si entonces abren el corazón para que Jehová las instruya, lo que aprenden moldea gradualmente sus pensamientos, deseos y motivaciones más íntimos (Salmo 143:10). Romanos 10:10 dice que la persona ejerce fe "con el corazón". Su fe expresa lo que verdaderamente siente, y se hace claramente manifiesta en su modo de vivir.

 

20 Tenemos mucho más de lo que tuvieron Noé, Abrahán y Moisés. Tenemos la Palabra de Dios completa, y gran parte de ella ya se ha cumplido. En vista de todo lo que dice la Biblia acerca de los hombres y las mujeres que fueron fieles testigos de Jehová y aguantaron pruebas de toda clase, Hebreos 12:1 nos insta: "Quitémonos nosotros también todo peso, y el pecado que fácilmente nos enreda, y corramos con aguante la carrera que está puesta delante de nosotros". Nuestra fe no es algo que podamos dar por sentado. "El pecado que fácilmente nos enreda" es la falta de fe. Hay que librar una dura batalla para seguir 'andando por fe'.

 

*** W05 15/9 Andemos por fe, no por vista ***

 

Andemos por fe, no por vista

"Andamos por fe, no por vista." (2 CORINTIOS 5:7.)

CORRE el año 55 de nuestra era. Han pasado ya cerca de veinte años desde que un hombre llamado Saulo, que combatía a los cristianos, abrazó el cristianismo y llegó a ser conocido como el apóstol Pablo. Pero el tiempo no ha menguado ni debilitado su fe en Dios. Aunque no ha contemplado literalmente realidades celestiales, tiene una fe firme. De ahí que escriba lo siguiente a los cristianos ungidos, que tienen la esperanza de ir al cielo: "Andamos por fe, no por vista" (2 Corintios 5:7).

2 Andar por fe implica tener confianza absoluta en que Dios puede dirigir nuestra vida; supone estar totalmente convencidos de que él realmente sabe lo que más nos conviene (Salmo 119:66). A la hora de tomar decisiones y obrar en consecuencia, tenemos en cuenta "realidades que no vemos" (Hebreos 11:1, La Biblia interconfesional). Entre estas se incluyen los prometidos "nuevos cielos y [...] nueva tierra" (2 Pedro 3:13). En cambio, andar por vista significa dejar que nuestra vida esté gobernada únicamente por lo que percibimos a través de los sentidos. Tal proceder es peligroso porque puede inducirnos a desatender por completo la voluntad de Dios (Salmo 81:12; Eclesiastés 11:9).

3 Sea que pertenezcamos al "rebaño pequeño", que tiene la llamada celestial, o a las "otras ovejas", que esperan vivir en la Tierra, cada cual debe tomar muy a pecho la exhortación de andar por fe y no por vista (Lucas 12:32; Juan 10:16). Veamos cómo la aplicación de este consejo inspirado evitará que sucumbamos al 'disfrute temporal del pecado', que caigamos en el lazo del materialismo y que perdamos de vista el fin del presente sistema de cosas. También examinaremos los peligros que entraña andar por vista (Hebreos 11:25).

Los peligros de andar por vista

15 Lo que le sucedió al antiguo pueblo de Israel demuestra los peligros que conlleva dejar que nuestra fe se debilite a consecuencia de andar por vista. A pesar de haber sido testigos de las diez plagas que humillaron a los falsos dioses de Egipto y haber experimentado después la espectacular liberación a través del mar Rojo, los israelitas desobedecieron y fabricaron un becerro de oro para adorarlo. Se inquietaron y se cansaron de esperar a Moisés, que "tardaba mucho en bajar de la montaña" (Éxodo 32:1-4). La impaciencia los llevó a adorar un ídolo visible. El que anduvieran por vista fue un insulto para Jehová y causó la ejecución de "unos tres mil hombres" (Éxodo 32:25-29). ¡Qué triste es cuando un siervo de Jehová toma decisiones que demuestran que no confía en Dios y en su capacidad para cumplir sus promesas!

16 Fijarse solo en la apariencia exterior de las cosas también perjudicó a los israelitas de otras maneras. Los hizo temblar de miedo frente a sus enemigos (Números 13:28, 32; Deuteronomio 1:28). Dio lugar a que desafiaran la autoridad dada por Dios a Moisés y se quejaran de su suerte. Su falta de fe hizo que prefirieran Egipto, país dominado por los demonios, a la Tierra Prometida (Números 14:1-4; Salmo 106:24). ¡Cuánto dolor debió causar la insolencia de este pueblo a su Rey invisible, Jehová!

17 En tiempos del profeta Samuel, la favorecida nación de Israel volvió a caer en la trampa de andar por vista. Quisieron tener un rey visible. Aunque Jehová había demostrado ser su Rey, esto no bastó para hacerlos andar por fe (1 Samuel 8:4-9). Tontamente rechazaron la guía perfecta de Jehová y optaron por ser como los pueblos vecinos en perjuicio propio (1 Samuel 8:19, 20).

18 En nuestros tiempos, los siervos de Jehová Dios valoramos mucho nuestra buena relación con él. Ansiamos aprender y aplicar en la vida las valiosas lecciones que extraemos de los ejemplos del pasado (Romanos 15:4). Cuando los israelitas anduvieron por vista, olvidaron que Dios los dirigía mediante Moisés. Si nos descuidamos, nosotros también podríamos olvidar que Jehová Dios y el Moisés Mayor, Jesucristo, dirigen a la congregación cristiana en la actualidad (Revelación 1:12-16). Debemos guardarnos de adoptar un punto de vista humano sobre la parte terrestre de la organización de Jehová. De lo contrario, podríamos desarrollar un espíritu quejumbroso y perder el aprecio por los representantes de Jehová y por el alimento espiritual que nos proporciona "el esclavo fiel y discreto" (Mateo 24:45).

Resolvámonos a andar por fe

19 Dice la Biblia: "Tenemos una lucha, no contra sangre y carne, sino contra los gobiernos, contra las autoridades, contra los gobernantes mundiales de esta oscuridad, contra las fuerzas espirituales inicuas en los lugares celestiales" (Efesios 6:12). Nuestro principal enemigo es el Diablo. En su intento de destruir nuestra fe en Jehová, no desaprovechará ningún instrumento de persuasión que pueda desviarnos de nuestra decisión de servir a Dios (1 Pedro 5:8). ¿Cómo evitamos que nos engañe la apariencia exterior del sistema de Satanás? ¡Andando por fe, no por vista! La confianza en las promesas de Jehová impedirá que experimentemos "naufragio respecto a [nuestra] fe" (1 Timoteo 1:19). Por lo tanto, resolvámonos por todos los medios a seguir andando por fe, con absoluta confianza en la bendición de Jehová, y sigamos orando para que podamos escapar de las cosas que han de suceder pronto (Lucas 21:36).

20 En nuestro andar por fe y no por vista, contamos con un Modelo magnífico. "Cristo sufrió por ustedes —dice la Biblia—, dejándoles dechado para que sigan sus pasos con sumo cuidado y atención." (1 Pedro 2:21.) El siguiente artículo analizará cómo podemos seguir andando como él anduvo.

 

 

 

 

 

 

 



Núm. 3:  Si alguien dice... "Hoy día las condiciones no son peores de lo que fueron antes;

siempre ha habido guerras, hambres, terremotos y crímenes" (rs pág. 427 párr. 5–pág. 428 párr. 2)

 

 

*** rs pág. 427 párr. 5 - pág. 428 párr. 2 Últimos días ***

'Hoy día las condiciones no son peores de lo que fueron antes; siempre ha habido guerras, hambres, terremotos y crímenes'

Usted pudiera contestar: 'Puedo entender por qué piensa de esa manera. Hemos nacido en un mundo en el que estas cosas son parte de las noticias diarias. Pero los historiadores explican que hay algo acerca del siglo XX que es totalmente diferente. (Lea las citas que se dan en las páginas 425, 426)'.

 

O contestar: 'No se trata sencillamente del hecho de que haya habido guerras, hambres, terremotos y crímenes lo que es importante. ¿Se da cuenta usted de que la señal que Jesús dio era una señal compuesta?' Entonces pudiera añadir: 'Él no dijo que algún acontecimiento por sí solo sería prueba de que estaríamos en "los últimos días". Pero cuando toda la señal queda manifiesta, eso es significativo... y especialmente cuando se presenta en escala global y comienza en un año que ha sido señalado por la cronología bíblica'. (Véanse las páginas 420-425, y las páginas 167-169.)

 

'¿Cómo sabe usted que a alguna generación futura no le cuadraría mejor la profecía que a esta generación?'

 

Usted pudiera contestar: 'Esa es una pregunta interesante, y la respuesta a ella hace resaltar el hecho de que en realidad vivimos en los "últimos días". ¿Por qué? Pues, parte de la señal que Jesús dio tiene que ver con guerras entre naciones y entre reinos. Pero, ¿qué sucedería hoy día si el cumplimiento de la señal exigiera que tuviéramos que esperar hasta que estallara otra guerra de esfuerzo total entre las superpotencias? Tal guerra dejaría pocos sobrevivientes, si algunos. Así, como usted puede ver, el propósito de Dios de que haya sobrevivientes indica que ahora vivimos muy cerca del fin de este viejo sistema'.

 

O contestar: 'El ver si los acontecimientos mundiales corresponden con esta profecía es como ver la correspondencia entre ciertas huellas digitales y los dedos que las produjeron. No habrá ninguna otra persona que deje las mismas huellas. De igual manera, el patrón de acontecimientos que comenzó en 1914 no se repetirá en ninguna generación futura'. Entonces pudiera añadir: 1) 'Todas las partes que componen la señal se ven claramente'. 2) 'Es seguro que nosotros no queremos ser como la gente de los días de Noé (Mat. 24:37-39)'.

 

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Programa de la Escuela del Ministerio Teocrático del año 2011 Semana 5 de Diciembre

Lectura de la Biblia: Isaías 1 a 5
Núm. 1: Isaías 3:16–4:6
Núm. 2: ¿Por qué debemos conservar nuestro sentido de urgencia?
Núm. 3: ¿Quedará alguien con vida en la Tierra después del fin del presente sistema mundial? (rs pág. 426 párrs. 2-5)

(Isaías 1:1-5:30)
1 La visión de Isaías el hijo de Amoz que él contempló concerniente a Judá y Jerusalén en los días de Uzías, Jotán, Acaz [y] Ezequías, reyes de Judá: 2 Oigan, oh cielos, y presta oído, oh tierra, porque Jehová mismo ha hablado: “Hijos he criado y educado, pero ellos mismos se han sublevado contra mí. 3 Un toro conoce bien a su comprador, y el asno el pesebre de su dueño; Israel mismo no ha conocido, mi propio pueblo no se ha portado con entendimiento”. 4 ¡Ay de la nación pecadora, el pueblo cargado de error, descendencia malhechora, hijos ruinosos! Han dejado a Jehová, han tratado con falta de respeto al Santo de Israel, se han vuelto hacia atrás. 5 ¿En qué otra parte se los golpeará aún más, puesto que añaden más sublevación? Toda la cabeza está en condición enferma, y todo el corazón está endeble. 6 Desde la planta del pie hasta la cabeza misma no hay en él lugar sano. Heridas y magulladuras y contusiones frescas... no han sido exprimidas ni vendadas, ni ha habido ablandamiento con aceite. 7 La tierra de ustedes es una desolación, sus ciudades están quemadas con fuego; su suelo... directamente enfrente de ustedes, extraños se lo están comiendo, y la desolación es como un derribo por extraños. 8 Y la hija de Sión ha quedado como una cabaña en una viña, como choza de vigilancia en un campo de pepinos, como una ciudad bloqueada. 9 A menos que Jehová de los ejércitos mismo hubiera dejado que nos quedaran solo unos cuantos sobrevivientes, habríamos llegado a ser justamente como Sodoma, nos habríamos parecido a Gomorra misma. 10 Oigan la palabra de Jehová, dictadores de Sodoma. Presten oído a la ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra. 11 “¿De qué provecho me es la multitud de sus sacrificios? —dice Jehová—. Suficiente he tenido ya de holocaustos de carneros y de la grasa de animales bien alimentados; y en la sangre de toros jóvenes y corderos y machos cabríos no me he deleitado. 12 Cuando ustedes siguen entrando para ver mi rostro, ¿quién es el que ha requerido esto de la mano de ustedes, para hollar mis patios? 13 Cesen de traer más ofrendas de grano que nada valen. El incienso... me es algo detestable. Luna nueva y sábado, el convocar una convocación... no puedo soportar el [uso de] poder mágico junto con la asamblea solemne. 14 Sus lunas nuevas y sus períodos de fiesta mi alma ha odiado. Para mí han llegado a ser una carga; me he cansado de llevar[los]. 15 Y cuando ustedes extienden las palmas de las manos, escondo de ustedes los ojos. Aunque hagan muchas oraciones, no escucho; sus mismas manos se han llenado de derramamiento de sangre. 16 Lávense; límpiense; quiten la maldad de sus tratos de enfrente de mis ojos; cesen de hacer lo malo. 17 Aprendan a hacer lo bueno; busquen la justicia; corrijan al opresor; dicten fallo para el huérfano de padre; defiendan la causa de la viuda.” 18 “Vengan, pues, y enderecemos los asuntos  entre  nosotros  —dice  Jehová—. Aunque los pecados de ustedes resulten ser como escarlata, se les hará blancos justamente como la nieve; aunque sean rojos como tela de carmesí, llegarán a ser aun como la lana. 19 Si ustedes muestran buena disposición y de veras escuchan, comerán lo bueno de la tierra. 20 Pero si rehúsan y realmente son rebeldes, por una espada serán comidos; porque la mismísima boca de Jehová [lo] ha hablado.” 21 ¡Oh, cómo ha llegado a ser una prostituta la población fiel! Llena estaba de derecho; la justicia misma se alojaba en ella; pero ahora, asesinos. 22 Tu plata misma ha llegado a ser escoria espumajosa. Tu cerveza de trigo está diluida con agua. 23 Tus príncipes son tercos y socios de ladrones. Cada uno de ellos es amador de un soborno y corredor tras regalos. No dictan fallo para el huérfano de padre; y ni siquiera consigue entrada a ellos la causa judicial de la viuda. 24 Por lo tanto, la expresión del Señor [verdadero], Jehová de los ejércitos, el Poderoso de Israel, es: “¡Ajá! Me desembarazaré de mis adversarios, y ciertamente me vengaré de mis enemigos. 25 Y de veras volveré mi mano sobre ti, y eliminaré por fundición tu escoria espumajosa como con lejía, y ciertamente quitaré todos tus desperdicios. 26 Y ciertamente traeré de vuelta otra vez jueces para ti como al principio, y consejeros para ti como al comienzo. Después de esto se te llamará Ciudad de Justicia, Población Fiel. 27 Con equidad Sión misma será redimida, y los de ella que vuelven, con justicia. 28 Y el ruidoso estrellarse de los sublevadores y el de los pecadores será al mismo tiempo, y los que dejan a Jehová se desharán. 29 Porque ellos se avergonzarán de los poderosos árboles que ustedes desearon, y ustedes quedarán corridos a causa de los jardines que han escogido. 30 Porque llegarán a ser como un árbol grande cuyo follaje se marchita, y como un jardín que no tiene agua. 31 Y el hombre vigoroso ciertamente llegará a ser estopa, y el producto de su actividad una chispa; y ambos ciertamente se harán llamas al mismo tiempo, sin que haya quien extinga”.




Isaias 2



2  La cosa que Isaías el hijo de Amoz contempló en visión acerca de Judá y Jerusalén: 2 Y en la parte final de los días tiene que suceder [que] la montaña de la casa de Jehová llegará a estar firmemente establecida por encima de la cumbre de las montañas, y ciertamente será alzada por encima de las colinas; y a ella tendrán que afluir todas las naciones. 3 Y muchos pueblos ciertamente irán y dirán: “Vengan, y subamos a la montaña de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y él nos instruirá acerca de sus caminos, y ciertamente andaremos en sus sendas”. Porque de Sión saldrá ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. 4 Y él ciertamente dictará el fallo entre las naciones y enderezará los asuntos respecto a muchos pueblos. Y tendrán que batir sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en podaderas. No alzará espada nación contra nación, ni aprenderán más la guerra. 5 Oh hombres de la casa de Jacob, vengan y andemos a la luz de Jehová. 6 Porque tú has desamparado a tu pueblo, la casa de Jacob. Porque han quedado llenos de lo que proviene de Oriente, y son practicantes de magia como los filisteos, y abundan con hijos de extranjeros. 7 Y su país está lleno de plata y de oro, y no hay límite para sus tesoros. Y su país está lleno de caballos, y no hay límite para sus carros. 8 Y su país está lleno de dioses que nada valen. Ante la obra de las manos de uno se inclinan, ante lo que han hecho los dedos de uno. 9 Y el hombre terrestre se inclina, y el hombre queda rebajado, y no te es posible perdonarlos. 10 Entra en la roca y escóndete en el polvo a causa de lo pavoroso de Jehová, y ante su espléndida superioridad. 11 Los ojos altivos del hombre terrestre tienen que ser rebajados, y la altanería de los hombres tiene que inclinarse; y solo Jehová tiene que ser puesto en alto en aquel día. 12 Porque es el día que pertenece a Jehová de los ejércitos. Viene sobre todo el que a sí mismo se ensalza y es altanero, y sobre todo el que está elevado o bajo; 13 y sobre todos los cedros del Líbano que están encumbrados y elevados, y sobre todos los árboles macizos de Basán; 14 y sobre todas las montañas encumbradas y sobre todas las colinas que están elevadas; 15 y sobre toda torre alta y sobre todo muro fortificado; 16 y sobre todas las naves de Tarsis y sobre todos los barcos deseables. 17 Y la altivez del hombre terrestre tiene que inclinarse, y la altanería de los hombres tiene que ser rebajada; y solo Jehová tiene que ser puesto en alto en aquel día. 18 Y los mismísimos dioses que nada valen pasarán por completo. 19 Y la gente entrará en las cuevas de las rocas y en los agujeros del polvo, a causa de lo pavoroso de Jehová y ante su espléndida superioridad, cuando él se levante para que la tierra sufra sobresaltos. 20 En aquel día el hombre terrestre arrojará a las musarañas y a los murciélagos sus dioses de plata inútiles y sus dioses de oro que nada valen, que le habían hecho para que se inclinara ante ellos, 21 a fin de entrar en los agujeros de las rocas y en las hendiduras de los peñascos, a causa de lo pavoroso de Jehová y ante su espléndida superioridad, cuando él se levante para que la tierra sufra sobresaltos. 22 Por el propio bien de ustedes, manténganse a distancia del hombre terrestre, cuyo aliento está en sus narices, pues ¿sobre qué base ha de ser tomado en cuenta él mismo? 


Isaias 3



3  Porque, ¡miren!, el Señor [verdadero], Jehová de los ejércitos, quita de Jerusalén y de Judá apoyo y sostén, todo el apoyo de pan y todo el apoyo de agua, 2 hombre poderoso y guerrero, juez y profeta, y practicante de adivinación y hombre de edad madura, 3 jefe de cincuenta y hombre altamente respetado y consejero y perito en artes mágicas, y el encantador diestro. 4 Y ciertamente haré de muchachos sus príncipes, y simple poder arbitrario gobernará sobre ellos. 5 Y la gente realmente se tiranizará uno a otro, aun cada cual a su semejante. Se precipitarán, el muchacho contra el viejo, y el estimado en poco contra el que ha de recibir honra. 6 Porque cada uno echará mano a su hermano en la casa de su padre [y dirá]: “Tienes un manto. Debes llegar a ser dictador para nosotros, y esta masa derribada debe estar bajo tu mano”. 7 Él levantará [la voz] en aquel día, y dirá: “No llegaré a ser uno que vende heridas; y en mi casa no hay ni pan ni manto. Ustedes no deben ponerme como dictador sobre el pueblo”. 8 Pues Jerusalén ha tropezado, y Judá mismo ha caído, porque su lengua y sus tratos están contra Jehová, puesto que se portan rebeldemente a los ojos de su gloria. 9 La mismísima expresión de sus rostros realmente testifica contra ellos, y de su pecado semejante al de Sodoma de veras informan. No [lo] han escondido. ¡Ay de su alma! Porque se han repartido calamidad a sí mismos. 10 Digan que le [irá] bien al justo, pues ellos comerán el mismísimo fruto de sus tratos. 11 ¡Ay del inicuo!... Calamidad; ¡pues el tratamiento [que] con sus propias manos [dispensó] le será dispensado a él! 12 En cuanto a mi pueblo, los que le asignan sus tareas están tratándolo severamente, y simples mujeres realmente gobiernan sobre él. Oh pueblo mío, los que te van guiando [te] están haciendo andar errante, y han confundido el camino de tus sendas. 13 Jehová se aposta para contender y se pone de pie para pronunciar sentencia a los pueblos. 14 Jehová mismo entrará en juicio con los de edad madura de su pueblo y con sus príncipes. “Y ustedes mismos han quemado por completo la viña. Lo que fue tomado por robo de los afligidos está en las casas de ustedes. 15 ¿Qué quieren decir con esto de aplastar a mi pueblo, y moler los rostros mismos de los afligidos?”, es la expresión del Señor Soberano, Jehová de los ejércitos. 16 Y Jehová dice: “Por la razón de que las hijas de Sión se han hecho altivas y andan con la garganta estirada y dando miradas provocativas con los ojos, van andando con pasos menudos y ágiles, y con los pies hacen un sonido de retintín, 17 Jehová también realmente hará costrosa la coronilla de la cabeza de las hijas de Sión, y Jehová mismo les dejará descubierta la mismísima frente. 18 En aquel día Jehová quitará la hermosura de las ajorcas y las cintas para la cabeza y los adornos de forma de luna, 19 los pendientes y los brazaletes y los velos, 20 las prendas de adorno para la cabeza y las cadenillas de los pasos y las fajas para los pechos y las ‘casas del alma’ y las conchas zumbadoras ornamentales, 21 los anillos para los dedos y los anillos para la nariz, 22 los vestidos de ceremonia y las sobretúnicas y las capas y las bolsas, 23 y los espejos de mano y las prendas de vestir interiores y los turbantes y los velos grandes. 24 ”Y tiene que suceder que en vez de aceite balsámico llegará a haber meramente un olor mohoso; y en vez de un cinto, una soga; y en vez de un arreglo artístico del cabello, calvicie; y en vez de una prenda de vestir lujosa, un ceñirse de saco; una marca con hierro candente en vez de belleza. 25 A espada caerán tus propios hombres, y por guerra tu poderío. 26 Y las entradas de ella tendrán que estar de duelo y expresar tristeza, y ella ciertamente quedará sin ocupante. Se sentará en la mismísima tierra”.


Isaias 4 



4  Y siete mujeres realmente se agarrarán de un solo hombre en aquel día, y dirán: “Comeremos nuestro propio pan y nos vestiremos de nuestras propias mantas; solo que se nos llame por tu nombre para quitar nuestro oprobio”. 2 En aquel día lo que Jehová haga brotar llegará a ser para decoración y para gloria, y el fruto de la tierra será algo de lo cual tener orgullo, y algo hermoso para los de Israel que hayan escapado. 3 Y tiene que suceder que de los restantes en Sión y de los que queden en Jerusalén se dirá que son santos a él, todos los que estén inscritos para vida en Jerusalén. 4 Cuando Jehová haya lavado de las hijas de Sión el excremento, y enjuague de Jerusalén aun el derramamiento de sangre de en medio de ella por el espíritu de juicio y por el espíritu de quemazón, 5 Jehová también ciertamente creará sobre todo lugar establecido del monte Sión y sobre su lugar de convocación una nube de día y un humo, y el resplandor de un fuego llameante de noche; porque sobre toda la gloria habrá abrigo. 6 Y llegará a haber una cabaña para sombra, de día, contra el calor seco, y para refugio y para escondite contra la tempestad de lluvia y contra la precipitación. 


Isaias 5



5  Déjeseme cantarle a mi amado, por favor, una canción de mi amado acerca de su viña. Había una viña que mi amado llegó a tener en una ladera fértil. 2 Y procedió a cavarla y a limpiarla de piedras y a plantarla de una vid roja selecta, y a edificar una torre en medio de ella. Y también hubo un lagar que él labró en ella. Y siguió esperando que produjera uvas, pero gradualmente produjo uvas silvestres. 3 “Y ahora, oh habitantes de Jerusalén y hombres de Judá, sírvanse juzgar entre mí y mi viña. 4 ¿Qué hay que hacerle todavía a mi viña que yo no haya hecho ya en ella? ¿Por qué esperé yo que produjera uvas, pero gradualmente produjo uvas silvestres? 5 Y ahora, por favor, permítaseme darles a conocer lo que voy a hacerle a mi viña: Habrá una remoción de su seto, y tiene que ser destinada para quemazón. Tiene que haber un derribo de su muro de piedra, y tiene que ser destinada para lugar de holladura. 6 Y yo la pondré como cosa destruida. No será podada, ni será azadonada. Y tendrán que subir en ella la zarza y malas hierbas; y a las nubes impondré mandato de no hacer que se precipite lluvia sobre ella. 7 Porque la viña de Jehová de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá son la plantación con la cual él estaba encariñado. Y siguió esperando juicio, pero, ¡miren!, quebrantamiento de ley; justicia, pero, ¡miren!, alarido.” 8 ¡Ay de los que juntan casa a casa, [y] de los que anexan campo a campo hasta que no hay más lugar y a ustedes se les ha hecho morar solos en medio del país! 9 En mis oídos Jehová de los ejércitos [ha jurado que] muchas casas, aunque grandes y buenas, llegarán a ser un verdadero objeto de pasmo, sin habitante alguno. 10 Pues hasta diez yugadas de viña producirán solo una medida de bato, y hasta una medida de homer de semilla producirá solo una medida de efá. 11 ¡Ay de los que se levantan muy de mañana para buscar solo licor embriagante, que se quedan hasta tarde en la oscuridad nocturna, de modo que el vino mismo los inflama! 12 Y tiene que resultar que haya arpa e instrumento de cuerdas, pandereta y flauta, y vino en sus banquetes; pero la actividad de Jehová no miran, y la obra de sus manos no han visto. 13 Por lo tanto, mi pueblo tendrá que irse al destierro por falta de conocimiento; y su gloria será hombres muertos de hambre, y su muchedumbre estará abrasada de sed. 14 Por lo tanto, el Seol ha hecho espaciosa su alma y ha abierto ancha su boca, más allá del límite; y lo que en ella es espléndido, también su muchedumbre y su alboroto y el alborozado, ciertamente bajarán a él. 15 Y el hombre terrestre se inclinará, y el hombre quedará rebajado, y hasta los ojos de los elevados serán rebajados. 16 Y Jehová de los ejércitos llegará a ser alto mediante el juicio, y el Dios [verdadero], el Santo, ciertamente se santificará mediante la justicia. 17 Y los corderos realmente pacerán como en su pasto; y residentes forasteros se comerán los lugares desolados de los animales bien alimentados. 18 ¡Ay de los que tiran hacia sí el error con sogas de falsedad, y el pecado como con cuerdas de carreta; 19 de los que están diciendo: “¡Apresúrese la obra de él; sí, venga rápidamente, a fin de que [la] veamos; y acérquese y venga el consejo del Santo de Israel, para que [lo] conozcamos!”! 20 ¡Ay de los que dicen que lo bueno es malo y lo malo es bueno, los que ponen oscuridad por luz y luz por oscuridad, los que ponen amargo por dulce y dulce por amargo! 21 ¡Ay de los que son sabios a sus propios ojos, y discretos aun enfrente de sus propios rostros! 22 ¡Ay de los que son poderosos en beber vino, y de los hombres con energía vital para mezclar licor embriagante, 23 los que pronuncian justo al inicuo a cambio de un soborno, y que hasta la justicia del justo quitan de él! 24 Por lo tanto, tal como una lengua de fuego se come el rastrojo y la mera hierba seca se hunde en las llamas, la mismísima raíz propagante de ellos llegará a ser justamente como un olor de moho, y su flor misma subirá como polvo, porque han rechazado la ley de Jehová de los ejércitos, y han tratado con falta de respeto el dicho del Santo de Israel. 25 Por eso la cólera de Jehová se ha enardecido contra su pueblo, y él extenderá su mano contra ellos y les asestará un golpe. Y las montañas se agitarán, y los cuerpos muertos de ellos llegarán a ser como la basura en medio de las calles. En vista de todo esto, su cólera no se ha vuelto atrás, sino que su mano todavía está extendida. 26 Y ha levantado una señal enhiesta a una gran nación lejana, y le ha silbado en la extremidad de la tierra; y, ¡miren!, apresuradamente vendrá con celeridad. 27 No hay nadie cansado ni quien tropiece entre ellos. Nadie se adormece y nadie duerme. Y el cinto que ciñe los lomos de ellos ciertamente no se abrirá, ni se romperán en dos las correas de sus sandalias; 28 porque las flechas de ellos están afiladas, y todos sus arcos están tensados. Los mismos cascos de sus caballos tendrán que ser considerados como pedernal mismo, y sus ruedas como una tempestad de viento. 29 El rugido de ellos es como el de un león, y rugen como los leoncillos crinados. Y gruñirán, y agarrarán la presa, y [se la] llevarán con seguridad, y no habrá libertador. 30 Y gruñirán sobre ella en aquel día como con el gruñido del mar. Y uno realmente mirará con fijeza la tierra, y, ¡miren!, hay oscuridad angustiosa; y hasta la luz se ha oscurecido a causa de las gotas que caen en ella.



Núm. 1: Isaias 3:16-6
 Y Jehová dice: “Por la razón de que las hijas de Sión se han hecho altivas y andan con la garganta estirada y dando miradas provocativas con los ojos, van andando con pasos menudos y ágiles, y con los pies hacen un sonido de retintín, 17 Jehová también realmente hará costrosa la coronilla de la cabeza de las hijas de Sión, y Jehová mismo les dejará descubierta la mismísima frente. 18 En aquel día Jehová quitará la hermosura de las ajorcas y las cintas para la cabeza y los adornos de forma de luna, 19 los pendientes y los brazaletes y los velos, 20 las prendas de adorno para la cabeza y las cadenillas de los pasos y las fajas para los pechos y las ‘casas del alma’ y las conchas zumbadoras ornamentales, 21 los anillos para los dedos y los anillos para la nariz, 22 los vestidos de ceremonia y las sobretúnicas y las capas y las bolsas, 23 y los espejos de mano y las prendas de vestir interiores y los turbantes y los velos grandes. 24 ”Y tiene que suceder que en vez de aceite balsámico llegará a haber meramente un olor mohoso; y en vez de un cinto, una soga; y en vez de un arreglo artístico del cabello, calvicie; y en vez de una prenda de vestir lujosa, un ceñirse de saco; una marca con hierro candente en vez de belleza. 25 A espada caerán tus propios hombres, y por guerra tu poderío. 26 Y las entradas de ella tendrán que estar de duelo y expresar tristeza, y ella ciertamente quedará sin ocupante. Se sentará en la mismísima tierra”. 

4 Y siete mujeres realmente se agarrarán de un solo hombre en aquel día, y dirán: “Comeremos nuestro propio pan y nos vestiremos de nuestras propias mantas; solo que se nos llame por tu nombre para quitar nuestro oprobio”. 2 En aquel día lo que Jehová haga brotar llegará a ser para decoración y para gloria, y el fruto de la tierra será algo de lo cual tener orgullo, y algo hermoso para los de Israel que hayan escapado. 3 Y tiene que suceder que de los restantes en Sión y de los que queden en Jerusalén se dirá que son santos a él, todos los que estén inscritos para vida en Jerusalén. 4 Cuando Jehová haya lavado de las hijas de Sión el excremento, y enjuague de Jerusalén aun el derramamiento de sangre de en medio de ella por el espíritu de juicio y por el espíritu de quemazón, 5 Jehová también ciertamente creará sobre todo lugar establecido del monte Sión y sobre su lugar de convocación una nube de día y un humo, y el resplandor de un fuego llameante de noche; porque sobre toda la gloria habrá abrigo. 6 Y llegará a haber una cabaña para sombra, de día, contra el calor seco, y para refugio y para escondite contra la tempestad de lluvia y contra la precipitación.
 

Núm. 2: ¿Por qué debemos conservar nuestro sentido de urgencia?

Salvaguarde su sentido de urgencia

¿CUÁL es una manera de continuar sirviendo a Jehová de toda alma que sea segura y además cuente con su aprobación? Tener en lo más profundo del corazón un verdadero sentido de urgencia. Servir a Dios de toda alma quiere decir servirle con todo nuestro ser, y exige obediencia concienzuda y total a todo lo que él nos indica.

El profeta Moisés recalcó este hecho cuando mandó a la nación de Israel: “Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza vital”. (Deuteronomio 6:5.) Siglos después, Cristo Jesús repitió el mismo mandamiento: “Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente”. (Mateo 22:37.) El apóstol Pablo aludió a este requisito cuando dijo a los efesios que hicieran “de toda alma la voluntad de Dios”, así como cuando exhortó a los colosenses: “Cualquier cosa que estén haciendo, trabajen en ello de toda alma como para Jehová, y no para los hombres”. (Efesios 6:6; Colosenses 3:23.)

Sin embargo, es difícil poner el corazón y el alma en el servicio a Dios si se carece de un sentido de urgencia o si dicho sentido se está apagando o quizá se ha extinguido por completo. Hoy vivimos en un tiempo apremiante sin precedentes en la historia humana.

Períodos apremiantes específicos

Antes del cristianismo hubo diversos períodos urgentes. Los días de Noé y la época previa a la destrucción de Sodoma y Gomorra fueron tiempos de verdadera urgencia. (2 Pedro 2:5, 6; Judas 7.) Sin duda, los años que precedieron al Diluvio estuvieron llenos de actividad urgente. Aunque Noé y su familia no sabían con exactitud cuándo comenzaría el Diluvio, su “temor piadoso” evitó que postergaran las cosas. (Hebreos 11:7.)
Así mismo, antes de la destrucción de Sodoma y Gomorra, los ángeles “se pusieron a apremiar a Lot” diciéndole: “¡Escapa por tu alma!”. (Génesis 19:15, 17.) Sí, también en esa ocasión el sentido de urgencia salvó la vida a personas justas. Siglos más tarde se dio esta exhortación a los judíos cautivos en Babilonia: “Apártense, apártense, sálganse de allí, no toquen nada inmundo; sálganse de en medio de ella”. (Isaías 52:11.) En el año 537 a.E.C., unos doscientos mil exiliados obedecieron el urgente mandato profético y salieron con presteza de Babilonia.

En cada caso, los que mantuvieron viva la convicción de que sus tiempos eran apremiantes pudieron servir de
toda alma gracias al sentido de urgencia.

La urgencia en tiempos cristianos

El eco de urgencia también resuena en las páginas de las Escrituras Griegas Cristianas. “Sigan mirando”, “manténganse despiertos”, “manténganse alerta”, “demuestren estar listos”: Cristo Jesús usó estas expresiones para infundir en sus seguidores un debido sentido de urgencia. (Mateo 24:42-44; Marcos 13:32-37.) Por otra parte, sus ilustraciones de las diez vírgenes, el esclavo inicuo, los talentos y la separación de las ovejas y las cabras crean expectativa e infunden un sentido de urgencia. (Mateo 25:1, 14, 15, 32, 33.)
Jesús no solo habló de la urgencia; confirmó la veracidad de sus palabras trabajando con esa actitud. En una ocasión dijo a la muchedumbre que quiso retenerlo: “También a otras ciudades tengo que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado”. (Lucas 4:42, 43.) Además, animó a sus discípulos a rogar al amo de la mies que enviara más obreros a su siega, por cuanto “la mies es mucha, pero los obreros son pocos”. (Mateo 9:37, 38.) Un ruego de esa clase revela claramente un sentido de urgencia.

¿Era extemporáneo ese sentido de urgencia?

Alguien podría plantear la siguiente pregunta lógica: ‘¿Por qué se necesitaba un sentido de urgencia en aquel tiempo si aún faltaban siglos para que ocurriera la predicha “gran tribulación”?’. (Mateo 24:21.)
Podemos estar seguros de que no fue un ardid de Jesús para mantener a sus seguidores ocupados en la obra de predicar y enseñar. Antes bien, fueron el amor a sus discípulos y la comprensión perfecta de cómo ve Jehová los asuntos los factores que lo impulsaron a recomendar el sentido de urgencia. Sí, Cristo Jesús sabía que se necesitaba sentir urgencia para llevar a cabo la voluntad de Jehová en conformidad con su propósito. Entendía, además, que los discípulos mismos se beneficiarían espiritualmente si conservaban el sentido de urgencia hasta su regreso.

Jesucristo había dicho con claridad que se efectuaría una obra mundial de dar testimonio en un tiempo limitado. (Mateo 24:14; Marcos 13:10.) Las etapas sucesivas de esta asignación únicamente se revelarían en el transcurso de la obra. Pero para realizar cada etapa, era necesario tener un sentido de urgencia. Jesús indicó los pasos progresivos de esta asignación cuando dijo: “Serán testigos de mí tanto en Jerusalén como en toda Judea, y en Samaria, y hasta la parte más distante de la tierra”. (Hechos 1:8.) Y esa ha sido la secuencia de la obra hasta nuestros días. A lo largo de esta, los siervos de Dios se han llevado algunas sorpresas, y en ocasiones han tenido que ajustar su entendimiento de los asuntos.

El sentido de urgencia cristiano ha contribuido al cumplimiento del propósito de Jehová. Ha motivado a los discípulos de Cristo a realizar de forma progresiva su cometido en conformidad con el horario infalible de Jehová. De modo que hoy, casi dos mil años después, comprendemos con más claridad dicho horario.

La urgencia cristiana ayudó a los discípulos a dar un testimonio cabal en Jerusalén, Judea, Samaria y a los judíos dispersos antes de 36 E.C., cuando terminó el favor especial dispensado a Israel. (Daniel 9:27; Hechos 2:46, 47.) Del mismo modo, la urgencia cristiana impulsó a la congregación primitiva a dar una clara advertencia a todos los judíos de que su sistema terminaría pronto. (Lucas 19:43, 44; Colosenses 1:5, 6, 23.)

Y cuando este llegó súbitamente a su fin, en 70 E.C., la urgencia ayudó a los testigos de Cristo del siglo I a proclamar la esperanza celestial a muchas personas antes de que la apostasía extendiera su mortífero velo. (2 Tesalonicenses 2:3; 2 Timoteo 4:2.) Posteriormente, durante los siglos del Oscurantismo, los pocos cristianos semejantes a trigo mantuvieron viva la esperanza del Reino, tal como Cristo Jesús había predicho. (Mateo 13:28-30.) Finalmente, al tiempo señalado de Jehová, él levantó la vigorosa congregación moderna, motivada por Su urgente mensaje de juicio contra esta última generación. (Mateo 24:34.)

Como el Daniel de la antigüedad, los fieles Testigos modernos de Dios jamás osarían preguntarle: “¿Qué has estado haciendo?”. (Daniel 4:35.) Confían en que Jehová sabe exactamente qué se requiere para que su obra se realice cuando él lo ha determinado. Por ello, en vez de cuestionar el proceder de Jehová, se sienten dichosos de que les conceda la oportunidad de colaborar con él en estos tiempos cruciales. (1 Corintios 3:9.)

Otra razón para actuar con urgencia

Otra razón para tener un sentido de urgencia es la incapacidad de saber con exactitud el día y la hora del repentino principio de la gran tribulación. Cristo Jesús dijo tajantemente que nadie sabe el día ni la hora predeterminados del comienzo de ese suceso trascendental. (Mateo 24:36.) En otra ocasión dijo a los ansiosos apóstoles: “No les pertenece a ustedes adquirir el conocimiento de los tiempos o sazones que el Padre ha colocado en su propia jurisdicción”. (Hechos 1:7.) Sí, lo que se perfila en el futuro está claro, pero, sencillamente, no nos corresponde conocer todos los detalles.

El apóstol Pablo tenía el debido sentido de urgencia. Es probable que recordara las palabras de Jesús cuando escribió a los tesalonicenses acerca de Su presencia: “Ahora bien, en cuanto a los tiempos y a las sazones, hermanos, no tienen necesidad de que se les escriba nada”. (1 Tesalonicenses 5:1.) Escribió esta carta unos diecisiete años después que Jesús dijo: “Serán testigos de mí [...] hasta la parte más distante de la tierra”. (Hechos 1:8.) En aquel tiempo no podía escribirse nada más, porque no se había revelado nada nuevo. De todos modos, podían estar seguros de que el día de Jehová vendría sin falta, “como ladrón en la noche”, cuando los cristianos estuviesen todavía predicando con urgencia. (1 Tesalonicenses 5:2.)

No parece probable que, teniendo presentes estas palabras, los cristianos del siglo primero pensaran que el día de Jehová acontecería después de muchos siglos. Es cierto que conocían las parábolas de Jesús acerca del rey que viajó a una tierra distante y acerca del hombre que emprendió un viaje al extranjero. Sabían también que las parábolas indicaban que el rey regresaría “con el tiempo” y el hombre “después de mucho tiempo”. Pero indudablemente se preguntaban qué significaba “con el tiempo” y qué quería decir “después de mucho tiempo”. ¿Serían diez, veinte, cincuenta años, o más? (Lucas 19:12, 15; Mateo 25:14, 19.) En sus oídos seguirían resonando las palabras de Jesús: “Ustedes también, manténganse listos, porque a una hora que menos piensen viene el Hijo del hombre”. (Lucas 12:40.)

El efecto positivo del sentido de urgencia

Sí, el sentido de urgencia que Dios infundió en los cristianos del siglo primero tuvo en ellos un maravilloso efecto animador, que los mantuvo ocupados en la importantísima obra de predicar y enseñar. También nos anima a nosotros de diversas maneras. Impide que nos hagamos displicentes o “nos cansemos de hacer el bien”. (Gálatas 6:9, La Biblia de las Américas.) Nos protege de enredarnos en el mundo y en su insidioso materialismo. Nos ayuda a concentrarnos en “la vida que realmente lo es”. (1 Timoteo 6:19.) El Señor Jesús dijo que sus discípulos serían como “ovejas en medio de lobos”, y sabía que necesitaríamos mantener una actitud resuelta e inamovible para luchar contra el mundo. En efecto, el sentido de urgencia cristiano nos ha salvaguardado y protegido. (Mateo 10:16.)

En su infinita sabiduría, Jehová Dios siempre ha dado a sus siervos la información que precisan para mantener vivo el sentido de urgencia. Bondadosamente nos ha confirmado que vivimos en “los últimos días” de este corrupto sistema de cosas. (2 Timoteo 3:1.) A menudo se nos recuerda que debemos resplandecer como iluminadores hasta que se ponga fin a la generación actual en la gran tribulación, que culminará en Har–Magedón. (Filipenses 2:15; Revelación [Apocalipsis] 7:14; 16:14, 16.)

Cierto: el sentido de urgencia piadoso forma parte integral de nuestro servicio de toda alma a Jehová. Nos protege y nos ayuda a frustrar los esfuerzos del Diablo por hacer que ‘nos cansemos y desfallezcamos en nuestras almas’. (Hebreos 12:3.) La devoción piadosa de toda alma motivará a los siervos de Jehová a obedecerle por toda la eternidad; pero en nuestro tiempo, víspera del Armagedón, el sentido de urgencia profundo y sincero forma parte esencial de esa devoción de toda alma.

Que Jehová nuestro Dios nos ayude a todos a salvaguardar el sentido de urgencia mientras seguimos haciéndonos eco de las palabras del apóstol Juan: “¡Amén! Ven, Señor Jesús”. (Revelación 22:20.)


Núm. 3: ¿Quedará alguien con vida en la Tierra después del fin del presente sistema mundial? (rs pág. 426 párrs. 2-5)


**** rs pág. 426 párrs. 2-5 Últimos días ***

¿Quedará alguien con vida en la Tierra después del fin del presente sistema mundial?


Sí; definitivamente. El fin del sistema mundial actual no vendrá como resultado de una matanza indiscriminada en una guerra nuclear, sino en una gran tribulación que incluye la “guerra del gran día de Dios el Todopoderoso” (Rev. 16:14, 16). Esa guerra no destruirá la Tierra, ni causará la ruina de toda la humanidad.



Mat. 24:21, 22: “Habrá entonces grande tribulación como la cual no ha sucedido una desde el principio del mundo hasta ahora, no, ni volverá a suceder. De hecho, a menos que se acortaran aquellos días, ninguna carne se salvaría; mas por causa de los escogidos serán acortados aquellos días.” (De modo que sobrevivirá alguna “carne”, algunos de entre la humanidad.)

Pro. 2:21, 22: “Los rectos son los que residirán en la tierra, y los exentos de culpa son los que quedarán en ella. En cuanto a los inicuos, ellos serán cortados de la mismísima tierra; y en cuanto a los traicioneros, ellos serán arrancados de ella.”



Sal. 37:29, 34: “Los justos mismos poseerán la tierra, y residirán para siempre sobre ella. Espera en Jehová y guarda su camino, y él te ensalzará para tomar posesión de la tierra. Cuando los inicuos sean cortados, tú lo verás.”

martes, 22 de noviembre de 2011

Programa de la Escuela del Ministerio Teocrático del año 2011 Semana 21 de Noviembre

Lectura de la Biblia:  Eclesiastés 7 a 12

Núm. 1: Eclesiastés 9:13–10:11
Núm. 2: El amor no es celoso (1 Cor. 13:4)
Núm. 3: ¿Cómo afecta la señal de los últimos días a los verdaderos cristianos? (rs pág. 424 párrs. 1, 2)

(Eclesiastés 7:1-12:14)
7 Mejor es un nombre que el buen aceite, y el día de la muerte que el día en que uno nace. 2 Mejor es ir a la casa del duelo que ir a la casa del banquete, porque ese es el fin de toda la humanidad; y el que está vivo debe poner [esto] en su corazón. 3 Mejor es la irritación que la risa, porque por el mal humor del rostro se mejora el corazón. 4 El corazón de los sabios está en la casa del duelo, pero el corazón de los estúpidos está en la casa del regocijo. 5 Mejor es oír la reprensión de alguien sabio que ser el hombre que oye la canción de los estúpidos. 6 Pues como el sonido de los espinos debajo de la olla, así es la risa del estúpido; y esto también es vanidad. 7 Porque la mera opresión puede hacer que un sabio se porte como loco; y una dádiva puede destruir el corazón. 8 Mejor es el fin de un asunto, posteriormente, que su principio. Mejor es el que es paciente que el que es altivo de espíritu. 9 No te des prisa en tu espíritu a sentirte ofendido, porque el ofenderse es lo que descansa en el seno de los estúpidos. 10 No digas: "¿Por qué ha sucedido que los días anteriores resultaron ser mejores que estos?", porque no se debe a sabiduría el que hayas preguntado acerca de esto. 11 Buena es la sabiduría junto con una herencia, y es ventajosa para los que ven el sol. 12 Porque la sabiduría es para una protección [lo mismo que] el dinero es para una protección; pero la ventaja del conocimiento es que la sabiduría misma conserva vivos a sus dueños. 13 Ve la obra del Dios [verdadero], pues ¿quién puede enderezar lo que él ha torcido? 14 En un día bueno demuestra que estás en el bien, y en un día calamitoso ve que el Dios [verdadero] ha hecho aun esto exactamente como aquello, a fin de que la humanidad no descubra nada en absoluto después de ella. 15 Todo lo he visto yo durante mis días vanos. Existe el justo que perece en su justicia, y existe el inicuo que continúa largo tiempo en su maldad. 16 No te hagas justo en demasía, ni te muestres excesivamente sabio. ¿Por qué debes causarte desolación? 17 No seas inicuo en demasía, ni llegues a ser tonto. ¿Por qué debes morir cuando no es tu tiempo? 18 Mejor es que te asgas de lo uno, pero de lo otro tampoco retires la mano; porque el que teme a Dios saldrá con todos ellos. 19 La sabiduría misma es más fuerte, para el sabio, que diez hombres en poder que haya en una ciudad. 20 Pues no hay en la tierra hombre justo que siga haciendo el bien y no peque. 21 Además, no des tu corazón a todas las palabras que hable la gente, para que no oigas a tu siervo invocar el mal contra ti. 22 Porque tu propio corazón sabe bien, aun muchas veces, que tú, hasta tú, has invocado el mal contra otros. 23 Todo esto lo he sometido a examen con sabiduría. Dije: "Ciertamente me haré sabio". Pero estuvo lejos de mí. 24 Lo que ha llegado a ser está muy lejos y es sumamente profundo. ¿Quién puede descubrirlo? 25 Yo mismo me volví, aun mi corazón lo hizo, para saber y para explorar y para buscar la sabiduría y la razón de las cosas, y para saber acerca de la iniquidad de la estupidez y la tontedad de la locura; 26 y descubría: Más amarga que la muerte [hallé] a la mujer que es ella misma redes para cazar, y cuyo corazón es redes barrederas, [y] cuyas manos son grilletes. Uno es bueno ante el Dios [verdadero] si escapa de ella, pero uno peca si es capturado por ella. 27 "¡Ve! Esto he hallado —dijo el congregador—, una cosa [tomada] tras otra, para averiguar el resumen, 28 el cual mi alma ha buscado de continuo, pero yo no he hallado. Un hombre entre mil he hallado, pero una mujer entre todas estas no he hallado. 29 ¡Ve! Esto solo he hallado, que el Dios [verdadero] hizo a la humanidad recta, pero ellos mismos han buscado muchos planes."



Eclesiastés 8
8 ¿Quién hay como el sabio? ¿Y quién hay que conozca la interpretación de una cosa? La sabiduría misma del hombre hace brillar su rostro, y hasta la severidad de su rostro es cambiada [a algo mejor]. 2 Yo [digo:] "Guarda la misma orden del rey, y eso por consideración al juramento de Dios. 3 No te des prisa, para que salgas de delante de él. No te quedes plantado en una cosa mala. Pues todo aquello que él se deleita [en hacer] lo hace, 4 porque la palabra del rey es el poder de control; y ¿quién puede decirle: '¿Qué haces?'?". 5 El que guarda el mandamiento no conocerá ninguna cosa calamitosa, y el corazón sabio conocerá tanto el tiempo como el juicio. 6 Pues existe un tiempo y juicio aun para todo asunto, porque la calamidad de la humanidad es abundante sobre ella. 7 Pues no hay quien sepa lo que llegará a ser, porque ¿quién puede informarle justamente cómo llegará a ser? 8 No hay hombre que tenga poder sobre el espíritu para restringir el espíritu; tampoco hay poder de control en el día de la muerte; ni hay licencia alguna en la guerra. Y la iniquidad no proveerá escape a los que se entregan a ella. 9 Todo esto he visto, y hubo un aplicar mi corazón a toda obra que se ha hecho bajo el sol, [durante] el tiempo que el hombre ha dominado al hombre para perjuicio suyo. 10 Pero, aunque esto es así, he visto a los inicuos ser enterrados, que entraban y que se iban del lugar santo mismo y eran olvidados en la ciudad donde habían actuado de aquella manera. Esto también es vanidad. 11 Por cuanto la sentencia contra una obra mala no se ha ejecutado velozmente, por eso el corazón de los hijos de los hombres ha quedado plenamente resuelto en ellos a hacer lo malo. 12 Aunque un pecador esté haciendo lo malo cien veces y continuando largo tiempo según le plazca, sin embargo también me doy cuenta de que les resultará bien a los que temen al Dios [verdadero], porque le han tenido temor. 13 Pero de ninguna manera le resultará bien al inicuo, ni prolongará sus días, que son como una sombra, porque no le tiene temor a Dios. 14 Existe una vanidad que se lleva a cabo en la tierra: que existen justos a quienes les está sucediendo como si fuera por la obra de los inicuos, y existen inicuos a quienes les está sucediendo como si fuera por la obra de los justos. Dije que esto también es vanidad. 15 Y yo mismo encomié el regocijo, porque la humanidad no tiene nada mejor bajo el sol que comer y beber y regocijarse, y que esto los acompañe en su duro trabajo durante los días de su vida, que el Dios [verdadero] les ha dado bajo el sol. 16 De acuerdo con esto apliqué mi corazón a conocer la sabiduría y a ver la ocupación que se efectúa en la tierra, porque hay uno que no ve sueño con sus ojos, ni de día ni de noche. 17 Y vi toda la obra del Dios [verdadero], que la humanidad no puede averiguar la obra que se ha hecho bajo el sol; por mucho y duro que siga trabajando la humanidad en buscar, sin embargo no averiguan. Y aunque dijeran que son suficientemente sabios para saberlo, no podrían averiguarlo.




Eclesiastés 9
9 Pues puse todo esto en mi corazón, aun para escudriñar todo esto: que los justos y los sabios y sus obras están en la mano del Dios [verdadero]. Los hombres no se dan cuenta de todo el amor o el odio que hubo antes de ellos. 2 Todos son lo mismo en lo que tienen todos. Un mismo suceso resultante hay para el justo y el inicuo, el bueno y el limpio y el inmundo, y el que sacrifica y el que no sacrifica. El bueno es lo mismo que el pecador; el que jura es lo mismo que cualquiera que ha temido un firme juramento. 3 Esto es lo calamitoso en todo cuanto se ha hecho bajo el sol, que, porque hay un mismo suceso resultante para todos, el corazón de los hijos de los hombres también está lleno de lo malo; y hay locura en su corazón durante su vida, y después de eso... ¡a los muertos! 4 Pues, respecto a cualquiera que está unido a todos los vivientes, existe confianza, porque un perro vivo está en mejor situación que un león muerto. 5 Porque los vivos tienen conciencia de que morirán; pero en cuanto a los muertos, ellos no tienen conciencia de nada en absoluto, ni tienen ya más salario, porque el recuerdo de ellos se ha olvidado. 6 También, su amor y su odio y sus celos ya han perecido, y no tienen ya más porción hasta tiempo indefinido en cosa alguna que tenga que hacerse bajo el sol. 7 Ve, come tu alimento con regocijo y bebe tu vino con buen corazón, porque ya el Dios [verdadero] se ha complacido en tus obras. 8 En toda ocasión resulten blancas tus prendas de vestir, y no falte el aceite sobre tu cabeza. 9 Ve la vida con la esposa que amas, todos los días de tu vida vana que Él te ha dado bajo el sol, todos los días de tu vanidad, porque esa es tu porción en la vida y en tu duro trabajo con que trabajas duro bajo el sol. 10 Todo lo que tu mano halle que hacer, hazlo con tu mismo poder, porque no hay trabajo ni formación de proyectos ni conocimiento ni sabiduría en el Seol, el lugar adonde vas. 11 Regresé para ver, bajo el sol, que los veloces no tienen la carrera, ni los poderosos la batalla, ni tienen los sabios tampoco el alimento, ni tienen los entendidos tampoco las riquezas, ni aun los que tienen conocimiento tienen el favor; porque el tiempo y el suceso imprevisto les acaecen a todos. 12 Porque tampoco conoce el hombre su tiempo. Justamente como peces que se cogen en una red dañina, y como pájaros que se cogen en una trampa, así son cogidos en lazo los hijos de los hombres en un tiempo calamitoso, cuando este cae sobre ellos de repente. 13 También esto vi respecto a la sabiduría bajo el sol... y ella me pareció grande: 14 Había una ciudad pequeña, y los hombres en ella eran pocos; y vino a ella un gran rey, y la cercó y edificó contra ella grandes fortalezas. 15 Y fue hallado en ella un hombre —necesitado, [pero] sabio—, y ese proveyó escape para la ciudad por su sabiduría. Pero ningún hombre se acordó de aquel hombre necesitado. 16 Y yo mismo dije: "Mejor es la sabiduría que el poderío; sin embargo, la sabiduría del necesitado es despreciada, y sus palabras no son escuchadas". 17 Más son de oírse las palabras de los sabios en tranquilidad que el clamor de uno que gobierna entre gente estúpida. 18 La sabiduría es mejor que los útiles de pelear, y simplemente un solo pecador puede destruir mucho bien.


Eclesiastés 10
10 Las moscas muertas son lo que hace que el aceite del ungüentario hieda, borbotee. [Eso mismo] hace un poco de tontedad al que es precioso por sabiduría y gloria. 2 El corazón del sabio está a su diestra, pero el corazón del estúpido a su siniestra. 3 Y, también, por cualquier camino en que esté andando el tonto, su propio corazón le falta, y él ciertamente le dice a todo el mundo que es tonto. 4 Si el espíritu de un gobernante se levantara contra ti, no dejes tu propio lugar, porque la calma misma templa grandes pecados. 5 Existe algo calamitoso que he visto bajo el sol, como cuando sale una equivocación a causa del que está en el poder: 6 La tontedad ha sido colocada en muchos puestos encumbrados, pero los ricos mismos siguen morando meramente en condición baja. 7 He visto a siervos a caballo, pero a príncipes andando en la tierra justamente como siervos. 8 El que cava un hoyo, él mismo caerá directamente en él; y al que rompe a través de un muro de piedra, una serpiente lo morderá. 9 El que saque piedras de la cantera se lastimará con ellas. El que parta troncos tendrá que tener cuidado con ellos. 10 Si un instrumento de hierro se ha embotado y alguien no ha amolado su filo, entonces empleará con esfuerzo sus propias energías vitales. De manera que el usar la sabiduría para lograr éxito significa ventaja. 11 Si la serpiente muerde cuando no se produce encantamiento, entonces no hay ventaja para el que se entrega a usar la lengua. 12 Las palabras de la boca del sabio significan favor, pero los labios del estúpido se tragan a este. 13 El comienzo de las palabras de su boca es tontedad, y el fin de su boca, posteriormente, es locura calamitosa. 14 Y el tonto habla muchas palabras. El hombre no sabe lo que llegará a suceder; y lo que llegará a suceder después de él, ¿quién se lo puede informar? 15 El duro trabajo de los estúpidos los fatiga, porque ni uno solo ha llegado a saber por dónde ir a la ciudad. 16 ¿Cómo te irá a ti, oh país, cuando tu rey es un muchacho y tus propios príncipes siguen comiendo aun por la mañana? 17 Feliz eres tú, oh país, cuando tu rey es el hijo de personas nobles, y tus propios príncipes comen al tiempo apropiado para poderío, no simplemente para beber. 18 Por gran pereza se hunde el envigado, y porque se dejan bajar las manos hay goteras en la casa. 19 El pan es para la risa de los trabajadores, y el vino mismo regocija la vida; pero el dinero es lo que tiene buena acogida en todo. 20 Ni aun en tu alcoba invoques el mal contra el rey mismo, y en los cuartos interiores donde te acuestas no invoques el mal contra ningún rico; porque una criatura voladora de los cielos transmitirá el sonido, y algo que es dueño de alas informará el asunto.

Eclesiastés 11
11 Envía tu pan sobre la superficie de las aguas, pues con el transcurso de muchos días lo hallarás otra vez. 2 Da una porción a siete, o aun a ocho, pues no sabes qué calamidad ocurrirá en la tierra. 3 Si las nubes están llenas [de agua], derraman un verdadero aguacero sobre la tierra; y si un árbol cae hacia el sur o si hacia el norte, en el lugar donde caiga el árbol, allí resultará estar. 4 El que está vigilando el viento no sembrará; y el que está mirando las nubes no segará. 5 Tal como no te das cuenta de cuál es el camino del espíritu en los huesos dentro del vientre de la que está encinta, de igual manera no conoces la obra del Dios [verdadero], que hace todas las cosas. 6 Por la mañana siembra tu semilla, y hasta el atardecer no dejes descansar la mano; pues no sabes dónde tendrá éxito esto, aquí o allí, o si ambos a la par serán buenos. 7 La luz también es dulce, y bueno es para los ojos ver el sol; 8 pues si un hombre viviera aun muchos años, que en todos ellos se regocije. Y que se acuerde de los días de la oscuridad, aunque pudieran ser muchos; todo [día] que ha venido es vanidad. 9 Regocíjate, joven, en tu juventud, y hágate bien tu corazón en los días de tu mocedad, y anda en los caminos de tu corazón y en las cosas vistas por tus ojos. Pero sabe que debido a todas estas el Dios [verdadero] te traerá a juicio. 10 Por eso, quita de tu corazón la irritación, y evita a tu carne la calamidad; pues la juventud y la flor de la vida son vanidad.



Núm. 1: Eclesiastés 6:1-12
9 13También esto vi respecto a la sabiduría bajo el sol... y ella me pareció grande: 14 Había una ciudad pequeña, y los hombres en ella eran pocos; y vino a ella un gran rey, y la cercó y edificó contra ella grandes fortalezas. 15 Y fue hallado en ella un hombre —necesitado, [pero] sabio—, y ese proveyó escape para la ciudad por su sabiduría. Pero ningún hombre se acordó de aquel hombre necesitado. 16 Y yo mismo dije: "Mejor es la sabiduría que el poderío; sin embargo, la sabiduría del necesitado es despreciada, y sus palabras no son escuchadas". 17 Más son de oírse las palabras de los sabios en tranquilidad que el clamor de uno que gobierna entre gente estúpida. 18 La sabiduría es mejor que los útiles de pelear, y simplemente un solo pecador puede destruir mucho bien.
10 Las moscas muertas son lo que hace que el aceite del ungüentario hieda, borbotee. [Eso mismo] hace un poco de tontedad al que es precioso por sabiduría y gloria. 2 El corazón del sabio está a su diestra, pero el corazón del estúpido a su siniestra. 3 Y, también, por cualquier camino en que esté andando el tonto, su propio corazón le falta, y él ciertamente le dice a todo el mundo que es tonto. 4 Si el espíritu de un gobernante se levantara contra ti, no dejes tu propio lugar, porque la calma misma templa grandes pecados. 5 Existe algo calamitoso que he visto bajo el sol, como cuando sale una equivocación a causa del que está en el poder: 6 La tontedad ha sido colocada en muchos puestos encumbrados, pero los ricos mismos siguen morando meramente en condición baja. 7 He visto a siervos a caballo, pero a príncipes andando en la tierra justamente como siervos. 8 El que cava un hoyo, él mismo caerá directamente en él; y al que rompe a través de un muro de piedra, una serpiente lo morderá. 9 El que saque piedras de la cantera se lastimará con ellas. El que parta troncos tendrá que tener cuidado con ellos. 10 Si un instrumento de hierro se ha embotado y alguien no ha amolado su filo, entonces empleará con esfuerzo sus propias energías vitales. De manera que el usar la sabiduría para lograr éxito significa ventaja. 11 Si la serpiente muerde cuando no se produce encantamiento, entonces no hay ventaja para el que se entrega a usar la lengua.


Núm. 2: El amor no es celoso (1 Cor. 13:4)


(1 Corintios 13:4) El amor es sufrido y bondadoso. El amor no es celoso, no se vanagloria, no se hincha,

*** W99 15/2  18-23 El camino del amor nunca falla***


El amor ayuda a vencer el orgullo
4 Después de su introducción sobre el amor, Pablo escribió a los corintios: "El amor no es celoso" (1 Corintios 13:4). Los celos pueden manifestarse con la envidia o el resentimiento por la buena fortuna o los logros del prójimo. Los celos son destructivos, física, emocional y espiritualmente (Proverbios 14:30; Romanos 13:13; Santiago 3:14-16).
5 De modo que podemos preguntarnos: "¿Tengo envidia cuando parece que se me pasa por alto con relación a algún privilegio teocrático?". Si la respuesta es afirmativa, no perdamos la esperanza. El escritor bíblico Santiago nos recuerda que en todos los seres humanos imperfectos está presente una "tendencia hacia la envidia" (Santiago 4:5). El amor a los hermanos puede ayudarnos a recuperar el equilibrio. Nos permite regocijarnos con los que se regocijan y no ver como una afrenta personal el que otros reciban algún beneficio o reconocimiento (compárese con 1 Samuel 18:7-9).
6 Pablo añade que el amor "no se vanagloria, no se hincha" (1 Corintios 13:4). Si tenemos algún talento o habilidad, no tenemos por qué jactarnos. Parece ser que este era el problema de algunos hombres ambiciosos que se habían introducido en la antigua congregación de Corinto. Es posible que supieran expresar mejor las ideas o fueran más eficientes. Su intento de sobresalir puede que contribuyera a que la congregación se dividiera en facciones (1 Corintios 3:3, 4; 2 Corintios 12:20). Esta situación se agravó tanto que Pablo más tarde tuvo que censurar a los corintios por 'soportar a los irrazonables', a quien llamó en tono crítico "apóstoles superfinos" (2 Corintios 11:5, 19, 20).
7 Hoy puede desarrollarse una situación similar. Por ejemplo, quizá algunos tengan la tendencia de jactarse de sus logros en el ministerio o sus privilegios en la organización de Dios. Aunque tengamos una habilidad especial que no tengan otros miembros de la congregación, ¿nos da esto licencia para hincharnos? Al fin y al cabo, se espera que utilicemos cualquier talento innato que poseamos para promover la unidad, no nuestra persona (Mateo 23:12; 1 Pedro 5:6).
8 Pablo escribió que aunque la congregación tiene muchos miembros, "Dios compuso el cuerpo" (1 Corintios 12:19-26). El término griego que se traduce por compuso significa "combinar con armonía", como en la mezcla de colores. Por tanto, ningún miembro de la congregación debe hincharse por sus habilidades ni intentar dominar a los demás. El orgullo y la ambición no tienen lugar en la organización de Dios (Proverbios 16:19; 1 Corintios 14:12; 1 Pedro 5:2, 3).


*** W79 1/2  17-21 El amor en acción***

CÓMO DEBE MANIFESTARSE EN ACCIÓN EL AMOR
7 Primera a los Corintios 13:4 declara: "El amor es sufrido y bondadoso." ¿Qué requiere esto de nosotros? Cuando se nos provoca, oprime, irrita o pinta en falsos colores, ¿cuál debe ser nuestra respuesta? La persona sufrida evita la acción apresurada o los estallidos emocionales. Soporta pacientemente en medio de las circunstancias difíciles, con la esperanza de que ello ayude a cambiar de proceder a los que son responsables de la situación desagradable. Por la misma razón, debemos ser bondadosos, no ásperos, duros ni malévolos, sino tiernos, apacibles, amigables y serviciales. (Compare con Romanos 12:20, 21; 1 Pedro 2:18-23.) Por interés genuino en los compañeros de creencia, gustosamente debemos sobrellevar sus idiosincrasias o particularidades de temperamento y cualesquier debilidades de conciencia que puedan tener. No debemos insistir en nuestro derechos, sino abstenernos de usar nuestra libertad cristiana al mayor grado. Así no causaremos tropiezo a otros ni les daremos una excusa para abandonar la adoración verdadera.—Rom. 14:1-4, 19-21.
8 Además se nos dice: "El amor no es celoso, no se vanagloria, no se hincha." (1 Cor. 13:4) Si realmente amamos a nuestros hermanos cristianos, ¿cómo pudiera ser que sintiéramos celos o envidia debido a lo que ellos lograran, o las bendiciones o habilidades que tuvieran? Más bien, nos regocijaríamos con ellos y nos alegraríamos por la parte que pueden desempeñar en edificar a la congregación. (Rom. 12:15, 16) De manera similar, ¿cómo pudiéramos constantemente darnos realce y recalcar nuestros propios logros y experiencias? Esto pudiera ser desanimador para los que nos escucharan. Pudieran empezar a pensar que, en comparación, ellos han hecho muy poco. Nuestro jactarnos y gloriarnos solo derribaría a otros y distraería de la gloria que debe darse a Jehová Dios. ¡Qué desamoroso sería eso! Sería mucho mejor minimizar nuestro propio papel. Somos simplemente esclavos de Dios, y a él debe ir todo el crédito y la alabanza por el crecimiento que se logra en la congregación cristiana. (1 Cor. 3:5-9) La humildad evitará que tengamos una opinión inflada de nosotros mismos y nos restringirá de tratar de impresionar a otros con una supuesta importancia.


Núm. 3: ¿Cómo afecta la señal de los últimos días a los verdaderos cristianos? (rs pág. 424 párrs. 1, 2)


*** rs pág. 424 párrs. 1-2 Últimos días ***
'Los verdaderos discípulos de Cristo serán objeto de odio de parte de todas las naciones por causa del nombre de él' (Mat. 24:9)
  Esta persecución no les viene a causa de que se inmiscuyan en la política, lo cual no hacen, sino 'a causa del nombre de Jesucristo', porque Sus seguidores se apegan a él como el Rey Mesiánico nombrado por Jehová, porque obedecen a Cristo antes que a cualquier gobernante humano, porque se adhieren lealmente a Su Reino y no se envuelven en los asuntos de los gobiernos humanos. Como lo muestra la historia moderna, eso es lo que los testigos de Jehová han experimentado en todas partes de la Tierra.
'La predicación de estas buenas nuevas del reino en toda la tierra habitada para testimonio' (Mat. 24:14)
  El mensaje que se predicaría es que el Reino de Dios en las manos de Jesucristo ha comenzado a gobernar en los cielos, que pronto pondrá fin al entero inicuo sistema de cosas, que bajo su gobernación la humanidad será elevada a la perfección y que la Tierra será convertida en un paraíso. Esas buenas nuevas se están predicando hoy en más de 200 países y grupos insulares, hasta las partes más distantes de la Tierra. Los testigos de Jehová dedican centenares de millones de horas a esta actividad cada año, y vez tras vez van de casa en casa para que, hasta donde sea posible, a toda persona se dé la oportunidad de escuchar.



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